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ORIGEN

Errancia, la palabra inconclusa, surge, esencialmente, como una apuesta atisbada por el deseo de abrir un otro espacio para la difusión y el debate de la diversidad de los saberes, la promoción y la difusión de la cultura, que la Universidad hace posible.

Se trata de convocar a quienes rondan por los sesgos del psicoanálisis, la teoría crítica, la filosofía, la literatura, la poesía y demás territorios del arte, a escribir y llevar la escritura a los ámbitos del espacio académico internacional, en el que se comparten y debaten las diversas lecturas de los síntomas y problemáticas de nuestro tiempo.

Esta publicación abre espacio a las erranzas y derivas del deseo en sus diversas manifestaciones en el campo de la cultura y los saberes; y a la escucha analítica de las formaciones del inconsciente que las intervenciones psi, psicológicas y psiquiátricas, realizadas desde el lugar del amo, manipulan, controlan, o pretender someter y silenciar.

También se propone como una necesidad de dar respuesta a la demanda de continuidad al vínculo gestado con algunos colaboradores y lectores de aquel importante trabajo editorial, en el que Jesús Nava Ranero, autor conceptual de la propuesta y fundador creativo de la LETRA AUSENTE, estuvo al frente como director por tres años, 2007, 2008 y 2009, y, en ese tiempo, de los 12 primeros números que de manera consecuente con la línea editorial aparecieron sin interrupción trimestralmente; Alicia García Téllez, ahora editora adjunta de Errancia, además de integrar la subdirección de La Letra Ausente fue responsable de la sección De Cuerpo Presente; y Octavio Patiño García, también ahora editor adjunto de Errancia,  estuvo a cargo, en La Letra Ausente, de la sección Aullido.

En síntesis: quienes sostenemos Errancia la palabra inconclusa respondemos a la solicitud realizada por quienes, desde algunos rumbos de este bello planeta aún llamado azul, nos llamaron a puntualizar y dar continuidad a la línea editorial que veníamos sosteniendo en aquel proyecto académico nuestro, ahora convertido, desde nuestra salida, literalmente en letra ausente y en una página web con contenidos de “izquierda” que pretende ser una trinchera de combate para alivio de las militantes tendencias “revolucionarias” de quienes, luego de  publicar dos números, el 13 y el 14, del 2009 a la fecha, totalmente alejados de la línea  editorial de origen, y nombrarse como directores de su propio equivoco, decidieron,l plagiar el nombre de una apuesta llamada LA LETRA AUSENTE de la que poco o nada pudieron concretar y les vino grande.

Es una lástima que los doce primeros números de la Letra Ausente que acapararon la atención de académicos y estudiosos de la subjetividad, que sumaron su compromiso y simpatía para con un proyecto editorial que gano prestigio y reconocimiento, hayan sido desaparecidos o colocados en el lugar de desecho por quienes convirtieron una apuesta artístico-poética-filosófico-psicoanalítica, en una mera página Web.

A los lectores de aquella LETRA AUSENTE que insiste aun perdida, y a quienes con o sin equivoco acuden a estas páginas, los invitamos a erranzar y a hacer la Errancia…