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C5

PARA QUE SIRVEN LOS POETAS

LAWRENCE FERLINGHETTI *

 

 

¿Para qué sirven los poetas en este tiempo?

¿Para qué se usa la poesía?

El estado del mundo reclama a la poesía que intervenga.
Si vas a ser poeta, crea obras que puedan responder al desafío de tiempos apocalípticos, aunque parezcas apocalíptico.

Si te haces llamar poeta, no te quedes ahí sentado. La poesía no es una ocupación sedentaria, no es un ejercicio de “tomar asiento”. Ponte de pie y provéela.

Extiende tu vista, una panorámica global por cada mirada. Expresa la vasta claridad del mundo, el sol que nos deja ver a todos, la luna que alarga sus sombras sobre nosotros, las fuentes tranquilas en los jardines, los sauces donde los mirlos cantan a escondidas, el atardecer cayendo sobre la corriente del río y las vastedades inmensas sobre el nivel del mar… el gran oleaje y el canto de la garza… Y las personas, las personas, sí, el mundo entero, comunicándose en lengua babilónica. Ponles voz a todas ellas.

Si vas a ser poeta, encuentra una forma nueva para que los mortales habiten la tierra.

Si vas a ser poeta, inventa un lenguaje nuevo que cualquiera pueda comprender.

Si vas a ser poeta, habla de verdades nuevas que el mundo no pueda negar.

Si llegas a ser un gran poeta, procura transcribir la conciencia humana.

A través del arte, crea un orden en el caos de la vida.

Haz las nuevas noticias.

Escribe más allá de lo temporal.

Reinventa la idea de la verdad.

Reinventa la idea de la belleza.

Escucha el ceceo de las hojas y el susurro de la lluvia.

Pon tu oído en el suelo y escucha el movimiento de la tierra, la oleada del océano y los lamentos de animales que agonizan.

Concibe el amor más allá del sexo.

Cuestiona cada cosa y a cada quien, incluyendo a Sócrates, que lo cuestionó todo.

Cuestiona a “Dios” y a sus aliados en la tierra.

Sé subversivo, confronta constantemente la realidad y el statu quo.

Lucha por cambiar el mundo de tal manera que no haya más necesidad de ser divergente.

Un poema debe cantar y salir contigo volando o es un pato muerto con un alma en prosa.

Recuerda que “La noche, unas cuantas estrellas” tiene más fuerza poética que un catálogo entero sobre los firmamentos.

Las palabras pueden salvarte donde no pueden las armas.

Decide si un poema es una pregunta o una declaración, una meditación o una protesta.

Reinventa América y el mundo.

Escala la Estatua de la Libertad.

Desconfía de metafísicas, cree en la imaginación y fertilízala.

En vez de querer escapar de la realidad, únete a la carne del mundo.

Si te haces llamar poeta, cántalo, no lo declares.

Sé narrador de grandes aventuras, incluyendo las más sombrías.

Dale voz a las calles sin lenguaje.

Haz menos corrientes las palabras comunes.

Sé el escándalo lúgubre ante las bóvedas de la existencia.

Mira la rosa a través de los lentes de colores del mundo.

Sé un ojo entre los ciegos.

Baila con los lobos y cuenta las estrellas, incluyendo las que no se ven.

Sé ingenuo, no cínico, como si acabaras de llegar a la tierra, sorprendido del lugar que has encontrado.

Esfuérzate por recobrar la inocencia del ojo de tu niñez.

Compón en el idioma, no en la página.

Como un budista, escucha tu propia respiración.

Baja la voz y habla desde el pecho, no desde tu nariz.

Escribe un poema infinito acerca de tu vida en la tierra o en cualquier otra parte, una poesía sorprendente.

Un poema sorprendente debería nacer de la suma de todos tus poemas, y contener más que la realidad de la superficie, algo más que “lo que pasa por la ventana”.

Encuentra la realidad profunda, si es que hay una.

Tu lenguaje debe cantar, con o sin ritmo, para justificar su estadía en la tipografía de la poesía.

Haz que la poesía sea más que una “palabra dicha”; hazla que “cante”.

Acompaña tu voz con un instrumento de música u otro sonido y deja que tus poemas se tornen canción.

Lee entre líneas el discurrir humano.

Haz que tu mente aprenda a llegar al corazón.

Tu vida es tu poesía. Si no tienes corazón, escribirás poesía sin corazón.

Evita lo provinciano, vete por lo universal.

No talles piedras. Sumérgete en el mar por la poesía, cada poema es un pez reluciente.

Habla lo indecible, haz visible lo invisible.

Piensa subjetivamente, escribe objetivamente.

Sé un escritor de la imaginación. Lo concreto es más poético.

Imagina largos pensamientos en frases cortas.

Como un campo de girasoles, un poema no debería razonarse.

Si un poema tiene que ser explicado, ha fracasado en el camino.

Si llegas a ser un gran poeta, haz coro con poetas pensantes. Son difíciles de encontrar.

La poesía que se piensa no necesita estar bajo un éxtasis.

Lee a novelistas épicos, a poetas proféticos, a grandes cuentistas, a mentes admirables.

Frecuenta librerías.

¿Qué estás pensando? ¿Qué tramas? Abre tu boca y para de balbucear.

No seas de mente tan abierta que se te caiga el cerebro.

Conviértete en la mente moderna y renuévala.

Deshazte de las telarañas.

Cultiva la disidencia y el pensamiento crítico. El primer pensamiento podría ser el peor.

Resiste más, obedece menos.

Desafía el capitalismo enmascarado de la democracia.

Desafía todos los dogmas políticos, incluso el populismo radical y el socialismo hooligan.

No infles globos de desesperación.

La poesía es yerbas y capullos, no ramillas. Fúmala para que te encienda.

Induce la alegría colectiva en el momento de melancolía general.

Libera en secreto cualquier animal que veas en una jaula.

Libera a los despojados y enfurece a los déspotas.

Haz un ruido bárbaro sobre las azoteas del mundo.

Remienda tus poemas con la sal de la tierra.

Defiende a los estúpidos y a los locos.

Mira la eternidad en los ojos de los animales.

Mira la eternidad, no la noche pasada, sino esta misma noche.

Expresa lo inexpresable.

No seas tan reservado con el hombre de la calle.

Sé un pájaro cantor, no una cotorra.

Sé un canario en la mina de carbón. (Un canario muerto no es simplemente un problema ornitológico.)

Sé también un gallo, despertando al mundo.

Escribe poemas cortos con la voz de los pájaros.

El canto de los pájaros no está hecho con máquinas. Dale a tu poema alas para que vuele sobre la copa de los árboles.

Ve al mar, o trabaja cerca del agua, y rema en tu propio bote.

No produzcas poesía por libras.

No escribas reestrenos de realidades virtuales.

Sé un lobo en el corral del silencio.

Crea un poema nuevo con cada experiencia y vence la miopía del momento.

Prende los instantes, un latido del corazón por segundo.

Guarda tu teléfono móvil y permanece aquí ahora.

Busca lo duradero en lo evanescente y efímero.

No enredes tu bigote en sótanos sin esperanza, escribiendo sartas incomprensibles.

¿Por qué vivir en las sombras? Consíguete un asiento en la Barca Solar.

No dejes que te digan que la poesía es tontería.

No dejes que te digan que la poesía es para las aves.

Ríete fuerte cuando te digan que los poetas son inadaptados o terroristas en potencia y un peligro para el estado.

No dejes que te digan que la poesía es una neurosis de la que algunas personas nunca salen.

No seas de los que creen que la poesía es irrelevante en tiempos de incertidumbre.

No dejes que te digan que los poetas son parásitos.

A menos que te urja cantar, no abras la boca.

Si no tienes nada que decir, no lo digas.

No enseñes así. No digas No.

Ríete de los que digan que vives en un mundo soñado. Sueña tu propia realidad. Detente en esas costas de la realidad.

Si te consideras poeta en el clóset, sal del clóset. Está oscuro ahí.

Atrévete a ser un guerrillero poético no violento, un antihéroe.

Suaviza tu voz más dominante con compasión.

Obtén vino fresco de las uvas de la ira.

No destruyas el mundo a menos que tengas algo mejor para reemplazarlo.

Comprométete con algo fuera de tu ser.

Hazlo con pasión.

La clase superior empieza guerras; las clases inferiores las pelean. Los gobiernos mienten. Muchas veces la voz del gobierno no es la de la gente.

Denuncia. Manifiesta. El silencio es complicidad.

Sé la mosca del estado y también su luciérnaga.

Y si tienes dos lonjas de pan, haz como hicieron los griegos: vende una y con el dinero sobrante cómprate girasoles.

¡Despierta, el mundo se quema!

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* Lawrence Ferlinghetti (Nueva York, 1919) es poeta beat, editor y fundador de la casa editorial City Lights Books. Traducción del poema: Paul Álvarez.

 

 

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