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RAPSODIA DE PRIMAVERA

MARÍA GUADALUPE ZAVALA CUEVA

 

OBERTURA.
Me niego a ser presa de alguna bala perdida o víctima de aquél discurso gestado en la panza de aquellos Dragones que perezosos anidan y se alimentan del odio por la Humanidad. Me niego a ser parte de la Fosa Común y del miedo heredado por un montón de cobardes que gozan puteando en cada esquina, esperando el mensaje divino del secreto de la felicidad eterna.

Me niego a ser cómplice del silencio impuesto y promesas vacías. Todas envueltas para regalo acompañadas de un guiño y una sonrisa.

¡Mira que la estupidez cabalga muy rápido y lleva por jinete a la ingenuidad! 

 

Me negué a ser prosa para convertirme en verso. Encontré consuelo en la palabra que incendió mi Alma; digamos que elegí otra forma de morir. Más dulce, más lenta. Me refugié en el cuento, la novela y la poesía. Busqué experiencias por el lado de la iluminación, pues en mi interior, bastante obscuro se encontraba ya el panorama. Maravillada me encontré con verdaderos genios. Todos vivos…Todos muertos… Todos ebrios…Todos locos. Verdaderos Artesanos de la Palabra. Mi unión con ellos, fue una especie de secreta complicidad.

El lenguaje poético se convirtió en mi principal alimento; el deleite de mi fascinación. Los viajes en el barco de la palabra, me llevaron a lugares fantásticos y poco frecuentados. Descubrí que la Genialidad puesta al servicio del arte y no del Mercado, fácilmente puede confundirse con Locura. Deja de ser bien vista. Atraviesa el ojo. Quema la retina. Causa ceguera existencial.

El amor; el erotismo; el deseo, la liviandad de la seducción; el tiempo, la otredad; el cuestionamiento por la existencia (la mía, la tuya, la colectiva); la humedad de los cuerpos; un pie descalzo, una mano que brinda placer extremo; una esbelta cintura; un cuerpo deseante; un poderoso (vigoroso) falo; el refugio de unos pechos de mujer; una mirada; la vida/muerte; lo vulgar, lo ordinario; lo sublime y hasta la sórdida descomposición de la humanidad; cuando son interpretados por el lenguaje poético ya melifluo ya diabólico provocan verdadera envidia celestial. Las palabras se deslizan por debajo de la piel, exaltando los sentidos. Abriendo las puertas de nuestra percepción. 

Nietzsche(1), en Aforismos, incluye en su diccionario personal, la figura del poeta, por supuesto, haciendo la debida aclaración que cada palabra expresada es un juicio subjetivo y a bien de utilizarlas, serán solo bienes públicos comunes: “Los poetas carecen de pudor respecto de sus aventuras: las explotan.” Más allá del bien y del mal.

La sed Dionisiaca que habita al poeta no es más, que el resultado lógico de su singularidad; para bien o para mal. En su proceso creativo arde la llama que insiste en No Cederse. Se coloca en otro lugar; es el eterno extranjero y por añadidura, una criatura atemporal y rebelde.  Es el idealista; el soñador; el de la mirada perdida y coronas de nostalgias. El eterno bebedor de Lunas.

Es un Ser Alado que en su afán por poetizar la vida, rasga el velo de los custodios de la razón. Esos, empeñados en minar el deseo por ser uno mismo, uniformándonos, categorizándonos, etiquetándonos; vigilando cada  acción. Incluso, cada inacción. 

¡Sacúdete la polilla ideológica! La que te canta al oído y te dice: “El que menos tiene menos vale”... ¡Palabras al viento!, el que menos tiene, se tiene a sí mismo y eso es decir bastante. La diferencia es de forma y no de fondo. El poeta se sabe conocedor de este enigma y se re/crea a través de su obra. Explora y explota su sensibilidad. Más allá del objeto que nos entrega; es la materialización del ensueño y del inconsciente. Es parte del deleite de su sublimación. Es un ejercicio espiritual del hombre.  La espiritualidad alejada de la mirada religiosa,  vista y entendida como el trazo que recorre el artista durante su proceso creador como apertura hacia nuevos territorios. Lugares comunes para el poeta. Auténticamente humanos.

-¿Qué decir del proceso creativo de las obras literarias y en especial, del poema?

Sin dar cuenta del escrupuloso formalismo empeñado en hablar del análisis de la estructura poética, encontramos que este género literario ha sido reconocido como el más antiguo de todos. El Gilgamesh, da cuenta de semejante apreciación. En esta obra, las palabras fluyen y se entregan a los labios de sus lectores. Potencializan el imaginario poético. Cada frase tiene una cadencia y un sentido. Más allá del material en que se escribió, se siente en el paladar la textura de las letras (del lenguaje).  

Con el paso del tiempo, la poesía se colocó en otro lugar. Se despojó de todo residuo Teológico para convertirse en creación humana, plenamente humana. El sujeto poético, se convirtió en un narrador de experiencias místicas/iluminadoras que hacen  resistencia ante la Ley de la Domesticación

Por la vía de los hechos, la poesía se erige como el puente y al mismo tiempo como un espejo que une y no separa. Un puente que se construye entre el mundo de lo ya “dado” y del encuentro con uno mismo, con uno mismo y con el otro. La literatura poética, se convierte en agente movilizador individual y colectivo. Trasciende el contacto carnal para  permanecer en el tiempo. 

El discurso poético vinculado con la Otredad/ Sublimación/ Genialidad/ Tiempo/ Deseo/ Pulsión; son lugares comunes que frecuenta el sujeto poético para dar cuenta de sí mismo y del otro. 

Es fuente del deseo inagotable que no deja de insistir a través de la letra. Así, la noción de la temporalidad adquiere otro significado: “Para siempre”…

El poeta va tejiendo palabras a su antojo; es partícipe de movimientos culturales, y políticos. Apasionado de la vida. El centro de sus reflexiones, giran en torno al acto de la escritura como medio que nutre y hace girar gran parte de este Mundo. ¿Qué sería de nosotros sin la palabra poética? – Quizá, seres lejanos y áridos. Estrellas sin luz,  en donde las uniones amorosas estuvieran carentes de los juegos de la imaginación porque amor y poesía van de la mano. “El uno y lo otro” / “El uno y el otro”. El lenguaje poético abraza la diferencia y la diversidad; coloca al hombre en la posibilidad de Ser amado. Hermana la diferencia. 

-¡Divina Diferencia! 

La literatura poética escribe su propia historia. Plantea nuevas formas de Re/configurar el Mundo, aceptado como lo “Natural”, matizado por una realidad  mediática que insiste en dejarnos tuertos. Grotescos Cíclopes del siglo XXI. Como antídoto que reivindica nuestra Humanidad, los jóvenes poetas nos hablan de amor sin la dolorosa atadura ideológica que se ha fabricado alrededor del encuentro de dos. Cuestionan el estigma y la verdad absoluta. La Eternidad y el instante; El Amo, pero también al Esclavo. Reclaman al Destino los encuentros inconclusos. 

El sujeto poético, es el negado por la historia “oficial”, es un sujeto mudo/ invisible/inexistente. Es otro. Es el que muestra sin recato Simpatía por el Diablo. Es un transgresor en un sentido puro. Es un loco delirante que dice, hace y escribe palabras que no producen dinero.

En nuestro registro sensorial se insertan nuevas formas de entender la comunicación a través de las obras artísticas de la palabra. Así, nos colocamos en el lugar del ser amoroso, pero también, nos buscamos en el ser sufriente; el anhelante, el melancólico; el trotamundos; el enfermo/desquiciado. Nos buscamos en el Genio; el amante, el traidor. Dentro de los diversos movimientos poéticos se fraguan verdaderas sacudidas ideológicas y sensoriales.

-¡Es vasto el repertorio del poeta, como vasta la lengua que lo nombra!

El poeta asume su singularidad gracias a que ha salido de su estado larvario, en un constante proceso de parirse una y otra vez, va dejando en su obra cuerpo e historia. Infinidad de sensaciones y sentimientos. Nombres borrados y caricias al viento. Se asoma el otroen cada página, ese otro que al mismo tiempo es uno mismo.

Si la filosofía es un gran encadenamiento de incertidumbres; la poesía se corona como la gran redentora por la vía del deseo y la imaginación. Paridora incansable de un saber del cual a veces no se desea saber. Insiste en decir lo que fue, es y será. El poeta necesita escribir para descargar su pasado y crear puentes hacia el futuro. 

La realidad más allá de ser conocida, implica ser comprendida y para llegar a este nivel exige nuevas formas de implicarse en el Mundo. Esto lo sabe el poeta y para ello, padece su segundo nacimiento con mayor dolor. Ahora es consciente de las prosas que lo encadenaron y se bautiza con el verso. Para poetizar la vida, requiere aguardar del encuentro, en espera del eterno retorno para prolongar el instante a través de la palabra. El instante convertido en Eterno, es un tiempo que pasa por el ojo de una aguja.  

EL SEGUNDO NACIMIENTO (2)

La fruta existe pero la mano es cortay el sauce tiene sed sobre el banco del río.  

Hay un comienzo para todo lo que está plantado en la tierra  Porque el fin es un cero a la izquierda de la verdad. Tu viaje puede durar en esta época de farsa, hasta que se seque la tinta sobre el papel.

No pregunté dónde empieza el hilo

Y adónde va la montaña después de acostarse en el mar:

A cada cosa su tiempo antes de Adán y Eva,

Calculado primero con la máquina del tiempo.

Para entender la lengua de los orígenes  hay que leer lo escrito en paredes reales.

El poeta nos ha enseñado que con el tiempo no llega la muerte y que nuestra singularidad va más allá de las condiciones de nuestra existencia. 
 


FRAGMENTOS
I.

Escribo desde el autoexilio,

Mi espíritu cansado de este eterno viaje 

Se ha empeñado en hacer una pausa, (paréntesis existencial)

Simplemente, un día, sin más ni más, la cuerda que tengo en la espalda

Dejó de funcionar.

El aburrimiento y el cansancio 

Sobrevinieron por las tantas horas de vigilia y necedad. 

Padezco de pereza mental combinada con fuertes episodios de un “no sé”…

¿No es mi nombre el que sigue en la lista de Dios? – No, supongo que no.

 

II.

Las relaciones son como un juego de ajedrez.

El poder se ejerce de manera incuestionable. 

De ahí, que no escojo ser Rey ni Torre.

Me decidí por el peón; no por su nombre

Sino por su jugada. 

El peón se mueve  d e s p a c i t o; 

Dicen que su movimiento es inusual.

No me gusta sustentar el poder.

Sin embargo, me gusta que me traten como una Reina 

(¿Qué mujer no desea eso?)

 

III.

Como una ser/piente me  d e s l i z o 

Mientras duermes

Y te recorro – De li ca da me nte 

Para memorizar/te nombro.

Te beso. Te celebro. Te anudo. Me anudo. Te sueño.

 

IV.

Pero si te extraño un mundo y a rabiar te nombro.

Solo escucho el eco del palpitar de mi pecho Ya lejano/ distante/inquieto.

Cada día que pasa, tu ausencia se hace tan pesada  Que me aprisiona.

No sé, si es de noche o de día. Ya no lo distingo.

Sólo sé que aprendí a quererte en los abismos de tu mirada.

No hay Nunca Jamás más amoroso que aquél lugar que convocó Nuestros cuerpos. Desnudos y abandonados a la deriva del deseo.

Transgresores del “Deber” y del “No”.

Transgresores de la Sol/Edad.

Yo no sé, pero te extraño un mundo.

Pero en tu mundo, soy nota muda.

Nombre prohibido.

Caricia huérfana tirada al olvido.

Necia. Muda. Inquieta.

 

V. 

Soy mueca forzada en el rostro de mi Padre

Y Mirada evasiva de mi madre…

 

VI. 

La tierra está llena de seres diminutos llamados memorias.

Cuando se acaba la cuerda que Dios nos puso en la espalda, Deciden guardarnos en una caja, como los muñecos de los aparadores.

¿El difunto es ausencia?

-No. 

-Es estallido que no deja de insistir. Transcripción en la piel. 

 

VII.

Aún sigo siendo aprendiz de Ala; 

En la mesa comparto el alimento con mis siete cuervos

Que vuelan alrededor de mi cabeza.

Por más que hago para espantarlos, ninguno de ellos retrocede.

 

VIII. 

Algunos son hombres felices;

Otros, solo instrumentos para que otros sean felices. (3)

.

 

 

REFERENCIAS

1

Nietzsche, Federico, (2004).  Aforismos. Mi hermana y yo. México, Grupo Editorial. p. 153.

2 YUSUF AL JAL. Traducción del árabe Joumana Haddad
3 Fragmentos, es un poema de la autora de este ensayo.

 

 

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