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L10

RÉQUIEM PARA OÍDOS SORDOS

MARÍA GUADALUPE ZAVALA CUEVA

 

Resumen: La llamada Necropolítica, término acuñado por el filósofo e historiador camerunés Achille Mbembe, pone el dedo en la llaga de las prácticas fascistas y genocidas que han tenido lugar en la Historia.Bajo la dicotomía amigo-enemigo, el necropoder fundamenta la lógica de su discurso “civilizatorio”. Los Mandatarios legitiman la declaración de la Guerra en nombre de la Paz Mundial. Se ha diseminado la política de la administración del terror como parte estructural del Estado Imperialista. Los grupos militares hiper-masculinos invaden territorios y  someten a la población empleando métodos brutales e inhumanos.  El cuerpo adquiere una nueva dimensión  desechable. Así, el enemigo en turno, el terrorista, será perseguido y destruido.Basta echar una mirada a nuestros referentes inmediatos para concluir que la Historia del exterminio del otro y la explotación de los recursos naturales solo ha cambiado de rostros, pero la trama en esencia es la misma. El Tirano aún duerme con el látigo debajo de su almohada.

 

Palabras clave: Achille Mbembe, necropolítica,  soberanía, Estados de excepción,  aniquilamiento del cuerpo,  proyectos coloniales de asentamientos, derechos humanos, Otro, lazo social, limpieza étnica, grupos militares hiper-masculinos, depredación, globalización neoliberal, estados imperialistas, terrorista, desplazamientos forzados, colonias, orden mundial.

 

 

Más allá de este lugar de ira y lágrimas
yace el Horror de la sombra,
y sin embargo la amenaza de los años,
me encuentra y me encontrará sin miedo.

No importa cuán estrecho sea el camino,
cuán cargada de castigos la sentencia.
Soy el amo de mi destino;

soy el capitán de mi alma”.

William Ernest Henley(1)

Necrópolis o la memoria de los caídos

Escribo en voz ALTA para que mis palabras se graben en la memoria de quien las  lea. No somos personajes de ficción ni residuos de carne y huesos. Somos el “Eco” del Grito Primigenio. Los herederos in/visibles de la Historia no oficial. Somos los agitadores de conciencias. Los cuerpos indómitos que aún tienen algo por decir ante los feroces embates de los Estados Imperialistas.

La letra me insiste y en su trazo aletea dichosa de mudarse a palabra. Se deposita en el papel. Se nutre. Desfallece. Nace, muere y resucita en un interminable ciclo de redención indecorosa. No renuncia, jamás desiste. De ahí, que escribo desde el lugar del “ausente”. Desde el lugar de quien carga a cuestas la historia del dolor del mundo.  Escribo desde el no-lugar; mirando a los ojos del Otro. Ese “Otro” in/nombrable, incómodo, inexistente, políticamente incorrecto. El desplazado, el perseguido, el huérfano, el apátrida, la mujer violentada.

¡Ciudadanos del Mundo!  Este es un llamado a cuestionar los discursos pastosos de aquéllos que creen en las verdades absolutas atadas a sus gargantas. Estamos atravesando por un momento histórico importante donde los depredadores de la globalización nos colman de perversos proyectos estructurales disfrazados de “causas morales”. Se apropian de los recursos naturales y las poblaciones humanas son juzgadas como desechables. La guerra, se ha diseminado como  parte  del  discurso  “civilizatorio”. Los Estados Imperialistas utilizan la muerte o la eliminación de los pueblos como formas de control, dominio o represión.

En el nombre del “Orden Mundial”, ¿Cuántos hijos de la Humanidad han sido aniquilados?   

El filósofo e historiador camerunés Achille Mbembe(2), da cuenta de una categoría conceptual inédita, la Necropolítica,  para referirse a las prácticas estructurales del aniquilamiento real o simbólico de la población civil como acciones legítimas de Estado.

Chávez Mc Gregor(3) expone de manera elocuente la lógica y los dispositivos institucionales que operan en torno al Necropoder y han sido reconocidos por estructuras jurídicas de carácter internacional; explica que Mbembe empleó por primera vez  dicha categoría conceptual a raíz del atentado a las Torres Gemelas del 11 de Septiembre de 2001; cuando el Gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica y sus aliados, desencadenaron “la guerra contra el terror” utilizando mecanismos renovados de ocupación militar, invadiendo la Tierra del “Oro Negro” bajo el argumento de “limpiar al Mundo de armas de destrucción masiva”.

Fuimos testigos de un nuevo discurso político. Observamos a distancia las intervenciones colonizadoras disfrazadas de Seguridad Nacional. La soberanía de Medio Oriente se tambaleó  ante la  declaración de un Estado de Excepción. Se preparó la invasión norteamericana sobre suelo iraquí, amparados por el montaje de las plataformas de los medios de información occidental.

Se difundió en el imaginario colectivo la representación de la Guerra como práctica necesaria “civilizatoria” y “libertadora”, fundamentada en el Proyecto Político de Seguridad Internacional. Se legitimó el uso de la violencia extrema por parte del Estado Colonizador y de sus depredadores globales(4). Se autonombraron los “Redentores de los Derechos Humanos”. Crearon campañas que estigmatizaban las tradiciones y costumbres iraquíes.

En Occidente se cuestionó el uso del Hiyab, el Nikab y la Burka(5); polemizaron en exceso el papel social de la mujer. Se exacerbó el discurso del Terror. La ficción llevada al extremo; donde el imaginario civilizacional-biológico (racismo) y el imaginario-político (ciudadano de medio oriente), se fusionan para dar lugar y nombre al Terrorista.

Así, la necropolítica, se erigió como el derecho soberano de matar al enemigo y liberar al pueblo oprimido(6).

A través de la explicación de la lógica operativa del Necropoder, Mbembe identificó en los Modelos políticos, la trama donde se teje la posibilidad que legitima la administración de la muerte mediante el perverso nexo, político-económico, que pone al descubierto la depredación del cuerpo del Otro, incluyendo la ocupación de su Tierra y la sobreexplotación de sus Recursos Naturales. Los cuerpos colonizados, son dominados, perseguidos, desechados. Nos encontramos ante la destrucción material de la existencia humana. El Estado se adjudica la capacidad de elegir quién puede vivir y quién debe morir; de esta manera el cuerpo político se hace valer de determinados dispositivos discursivos y operativos, para someter a la población mediante el control, la represión, el exilio (desplazamientos obligados) y la muerte.

 

La condición del esclavo es por tanto, el resultado de una triple pérdida: pérdida de un hogar, pérdida de los derechos sobre su cuerpo y pérdida de su estatus sociopolítico. Esta triple pérdida equivale a una dominación absoluta, a una alienación desde el nacimiento y a una muerte social (que es la expulsión fuera de la humanidad). En tanto que estructura política-jurídica, la plantación es, sin ninguna duda, el espacio en el que el esclavo pertenece al amo.”(7)

A pesar que el historiador camerunés empleó por primera vez el concepto de Necropoder, para un momento histórico determinado, podemos identificar su vigencia en la estructura operativa de los Sistema Totalitarios Contemporáneos.

Por otra parte, la Necropolítica, no solo se limita a las prácticas de Estado, también se extiende a todas aquéllas acciones, medidas o estrategias que operan de manera individual en su reproducción molecular como proceso de subjetivación que aniquila el deseo, arrastrándonos a un proceso de deshumanización. “El deseo será entonces, paradójicamente, un efecto de la represión. La misma pulsión será entendida como el resultado de la interacción entre el cuerpo y la ley”. (8)

Acabar con la población civil o sabotear sus fuentes de abastecimiento son claros ejemplos de acciones necropolíticas.
La represión no es suficiente, en la actualidad imperan grotescos espectáculos de aniquilación masiva que, debido a la eficacia de los “bombardeos propagandísticos”, se han mostrado a manera de espectáculo y permeado su violencia en el imaginario colectivo, fracturando así el lazo social. Nos hemos convertido en testigos silenciosos o cómplices indirectos de las acciones de los Estados Gore.(9)

La espectacularización masiva de la violenciaes escritura nueva en el cuerpo social; una de las estrategias del Estado Gore es emplear dispositivos mediáticos y “bombardeos” propagandísticos, respaldado por los discursos Tecnonecrófilos, para exhibir y transmitir material en extremo violento acerca del sometimiento de las poblaciones invadidas.

Estas perversas tácticas de guerra tienen una doble función: Por un lado, sirven para amedrentar a la población y oprimirla mediante prácticas de terror. Y por el otro, operar en las estructuras micropolíticas o moleculares del tejido social. La potencia de cualquier movimiento de colonización necropolítica está en proporción directa al impacto que causa en la sociedad para su reproducción multiplicada en pequeña escala. Las acciones gore, representan prácticas perversas del poder, gestan desigualdad social, corrupción, impunidad, y el espectáculo del horror y la muerte se convierten en parte de la difusión activa en redes sociales y medios de información. Los nuevos panópticos de reproducción de la vigilancia.

La cultura de la violencia hace del miedo una institución que se banaliza en el discurso y que representa nuevas construcciones de subjetividades: “Guerras, siempre han existido”.

Ésta es una reflexión crítica de la lógica que guía a los Estados Privados para aniquilar poblaciones enteras, de manera impune, por medio de retóricas nacionalistas en el nombre de la Seguridad Internacional. Es imperativo develar que detrás de éstos montajes se encuentra la Plutocracia Internacional. La guerra es un negocio que forma parte de feroces monopolios.

Es larga la lista de las manifestaciones necropolíticas que han marcado la Historia: El Esclavismo, el Holocausto, Las Depredaciones por diferencias raciales, religiosas o políticas; el Colonialismo; la muerte de los grupos en defensa de los recursos naturales; las desapariciones forzadas, las violaciones, la eliminación de estudiantes, son solo algunos ejemplos de la brutalidad y el cinismo de los Sistemas totalitarios, mortíferos y racistas, que trabajan la administración de la muerte.

El Necropoder, representa una categoría conceptual, que se suma al complicado entramado de las Tecnologías del Poder planteadas por Michel Foucault. Pasamos de las tecnologías disciplinarias y biopolíticas basadas en la dominación del hombre por el hombre, a la implementación de  estrategias de aniquilamiento del hombre por el hombre. Han sido diversos los dispositivos institucionales y estructurales que han servido para este propósito; se han activado mecanismos de segregación racial; de aislamientos a la población mediante la fragmentación e incomunicación de los espacios vitales a través de la construcción de estructuras fortificadas (antes, el muro de Berlín, ahora, el Muro de Cisjordania); asedios y bloqueos económicos; espionaje internacional y políticas de muerte de la llamada limpieza racial,  son sólo algunos ejemplos de los Proyectos de la colonia contemporánea(10). En los Modelos actuales post colonizadores por asentamiento, se viola el derecho universal de existir.

El terror racial, la tortura y la violencia sexual, cometidos por los cuerpos militares hiper-masculinos,(11) forman parte de la colonización del cuerpo. “Destruir para reemplazar”. “EL GOBIERNO PRIVADO INDIRECTO, es una forma inédita de estructuración social que caracteriza a los Estados africanos. Esta forma de gobierno surge en un contexto  de  gran desabastecimiento, desinstitucionalización, violencia generalizada y desterritorialización. Es el resultado de una brutal revisión de las relaciones entre el individuo y la comunidad, entre los regímenes de la violencia, los de propiedad y el orden tributario”12

El Estado privado indirecto, es el embrión de la instauración de un nuevo Orden Necropolítico y de la privatización extrema de la Soberanía, basado en el control y uso económico de dar poder y muerte.  En este sentido los Derechos Humanos y la ley, funcionan como herramientas de las Plutocracias en donde el poder se ejerce al margen de la Ley.

Bajo la mirada mortífera del racismo, (legendaria herida abierta), el cuerpo se ha convertido en mercancía de cambio y de uso. Es práctica cotidiana de consumo. La migración, la desigualdad de oportunidades, la discriminación social y el rezago educativo, son algunos componentes del escenario en los que se sostiene el discurso Tecnonecrófilo, disfrazado de progreso y causas morales. 

El latino, el negro, el narcotraficante, el terrorista, el estudiante subversivo, la mujer, el migrante, el loco, la bruja, son solo espejismos; construcciones ideológicas que se siembran en el imaginario colectivo para fomentar la segregación y la ruptura de nuestros lazos sociales.

 

CADENA DE RELATOS(13)

1. Sobreviviente.

 Esta es la voz de los caídos.
¡Me descubro pedazo de barro a medio cocer!
Manuscrito Inconcluso.
Provengo del llanto y del grito que me reventó los oídos.
Vengo de la carne, la sangre coagulada y la agonía.
Por un tiempo me alimenté de esperanzas;
Pedazos de pan y sorbos de vino tinto.
Cargo con este cuerpo translúcido desde hace mucho tiempo;
El suficiente para ver con horror el dolor del mundo.
En mi cabeza el gusano que me habita se alimenta de mis días.
Me susurra al oído: ¡La caída se acerca!
Mi cuerpo está lleno de heridas provocadas por la daga de su lengua,
En donde sangro sin sangrar y muero sin morir.
Camino entre los muertos,
En medio del llanto y la confusión.
Observo a mí alrededor y pienso:
“Con tu muerte, parte de mí, también muere”.
¡En el nombre del Padre!  ¡En el nombre del Orden Mundial!

 

2. Terrorista.

El Terrorista es el vecino de al lado;
El Poeta
Profeta
El Filósofo
El eterno inconforme
La indígena
La virgen
El negro
La bestia
El Premio Nobel
El Catedrático de Universidad
El Amoroso
El criminal
El Rebelde
El Anarquista
El niño inquieto
El anciano en el parque.
La mujer
La Bruja
La Disidente
La Puta.
El
Terrorista

¡TÚ!

 

3. El Suicida.

En estos tiempos de clasificaciones y reclasificaciones,
Es imposible no sentirnos muertos…
Soy trazo imperfecto,
Personaje políticamente incorrecto.
Ya no tengo ojos qué mirar,
Lugares por visitar.
¡Ya nadie extrañará el huerto de mis pasiones!
Siento una náusea permanente.
Me despido con el pesar de dejar todo atrás.
Abandono el proyecto de mi huella terrenal.
Esa fórmula gastada es atadura existencial.
Ya no me alcanza el piso para ponerme en pie.
Mi cuerpo es invisible entre otros cuerpos.
He logrado descifrar – a mi modo- El místico Algoritmo de esta vida.
Anticipo mi partida.
¡Me convierto en el alimento de la fauna cadavérica!
Soy: Tocata en Fuga en Do Mayor.

 

4. Conversando frente al Espejo: Atra-versando la palabra.

Habito piel de Serpiente.
Tengo ojos de Medusa,
Cola de Escorpión.
Por las mañanas soy Maga, a ratos Diabla.
La Fiera,  la Pantera.
La Eterna caricia en  tu espalda.
La Mordida en tu inalcanzable completud.
¡Clip- Clap!
Nos ganó el miedo…
Que tu cuerpo no deje de hablar.
No cedas tu Canto a los buitres de cuello blanco.

 

5. Nací muerta.

Los canales que me dieron vida
Fueron mi madre y mi padre.
Soy adicta al dolor
Que me amputa las piernas.
Soy la espectadora del Carnaval Antropófago
De los devoradores de Conciencias.

 

 

 

REFERENCIAS

1

Fragmento del poema Invictus, escrito por el poeta William Ernest Henley en el año de1875; publicado por primera vez en 1888 en su Libro de poemas, el cuarto de una serie titulada “Vida y muerte (ecos)”. originalmente no tenía título. El título de Invictus (invicto, inconquistable en latín) fue añadido por Arthur Quiller-Couch al incluirlo en el Oxford Book of English Verse (1900). Traducción al español. Romano, Gabi. “El poema Invictus de William Henley, Letras para atravesar tormentas”. Retazos de pensamientos nómadas Philosophical Blog. Extraído el 10 de Junio de 2015. Desde http://gabiromano.blogspot.mx/2010/07/el-poema-invictus-de-williamhenley.html#.VfSthNJ_Oko

2 Joseph-Achille Mbembe, profesor de Historia y Política e investigador en el Wits Institute for Social and Economic Research (WISER) de la Universidad Witwatersrand de Johannesburgo, nació en Camerún en 1957. Ha ejercido como profesor de Historia en las universidades de Columbia (Nueva York) y de Pennsylvania; ha dirigido el Consejo para el Desarrollo de la Investigación en Ciencias Sociales en África (CODESRIA), con sede en Dakar. Mbembe está relacionado con la escuela del pensamiento de estudios poscoloniales, es un crítico de las estructuras y dispositivos de las invasiones colonizadoras. Es un autor conocido, tanto por sus artículos en las versiones castellanas de Le Monde Diplomatique como por sus contribuciones en los libros coordinados por Gilles Kepel, Las políticas de Dios (La proliferación de lo divino en el África subsahariana); Jérôme Bindé, ¿Adónde van los valores?: coloquios de siglo XXI (Del racismo como práctica de la imaginación); Fernando López Castellano, Desarrollo: Crónica de un desafío permanente (Poder, violencia y acumulación) y Okwui Enwezor, Lo desacogedor. Escenas fantasmas en la sociedad global (Necropolítica). Ha publicado también el influyente libro De la postcolonie, essai sur l'imagination politique dans l'Afrique contemporaine ('On the Postcolony', 2000).
3

Chávez Mc Gregor Helena, “Necropolítica. La política como trabajo de Muerte” en: Revista Ábaco, No 78, Vol 4, 2013. http://www.revistasculturales.com/xrevistas/PDF/72/1723.pdf

4 Los llamados Depredadores globales se caracterizan por la búsqueda de la privatización de la esfera pública, el fortalecimiento del Estado Privado, y su reestructuración económica y política por el capital global. En la triada del poder: Políticos-Empresarios-Banqueros, el estado imperialista se ampara en el Derecho como herramienta normativa y reguladora del sistema capitalista. Se apropiándose del trabajo social y colectivo por medio del engaño y del doble discurso.
5 El Hijab o Hiyab: velo islámico, es el pañuelo utilizado para tapar el cabello. Niqab: una prenda similar al velo islámico solo que además de cubrir el pelo, también oculta el rostro dejando solo los ojos al descubierto. Burka: Es el tipo de prenda menos común en el mundo islámico y también la más polémica; se trata de un aprenda que cubre el cuerpo de la mujer desde la cabeza hasta los pies, tapando incluso los ojos, que quedan detrás de una malla.
6 La figura del enemigo visto como amenaza para la sociedad, ha asumido varios nombres en el estudio de la Historia Universal – La bruja, el loco, el rebelde, el enfermo mental, el terrorista, el negro, el narcotraficante, el comunista; son construcciones ideológicas dramatizadas difundidas y fusionadas en el imaginario colectivo para fracturar el lazo social.
7 Mbembe, Achille, Necropolítica. Seguido de Sobre el Gobierno Privado Indirecto, Melusina, España, 2011. P.p.31 y 32.
8 Roca Jusmet, Luis, “Michel Foucault: Las Redes del Poder”, Materiales para Pensar. (2014). Extraído el 3 de Febrero de 2015, desde http://luisroca13.blogspot.mx/2014/02/michel-foucault-las-redes-del-poder.html
9 Gore, término utilizado por un subgénero del cine para referirse a la inclusión de escenas violentas, sangre, fluidos del cuerpo y pequeños trozos de carne de manera explícita.
10 El poder Necropolítico High Tech.
11 Los grupos militares hiper- masculinos representan la perversa confirmación del lado sexual del poder.
12

Mbembe, Achille. Op cit., p. 79.

13 Cinco poemas de María Guadalupe Zavala Cueva.

 

 

 

 

 

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