home.jpg

 

C3

LABERINTO COLIBRÍ Y OTROS POEMAS

GLORIA SALDÍVAR *

 

 

Da vueltas sobre sí mismo:
el dolor es aleteo del colibrí
para no morir
porque la angustia llega y transforma el párpado más noble
en ojo biselado

Vórtice en la punta del lugar que nombramos “sueño”.
Vórtice abismo,
el lugar de la marea cardiaca

Tantas formas inventadas para evadir el dolor:
“Estoy bien”
“Lo curará el tiempo”

Daré miles de vueltas para olvidar el sitio escondido en el último rayo de la aurora
aquél determinante del deseo inasible
el objeto al final del laberinto
el batir perpetuo

                    ¿Qué tal si el sueño me descubre ave?


OBJETO AUSENCIA

Alucinación de lo perdido
Voz que imagino y que construí con retazos de silencio
ahí donde el deseo no alcanza a ser melodía

Varo sabía de ello
Ella sabía dibujar hombres-fantasma en paredes inasibles
Hommo- rodans que no avanzan si no es hacia sí mismos
Gatos-helechos que no son más que gatos-ausencia-ausencia de gatos-sin sentido

En esta fantasía perpetua
el hombre busca su verdad

Tal vez para negarse a vivirla

 

 

NO SÉ SI AGRADECERTE O IRRITARME

                                                                                                          Para Alejandro Tarragó

No sé si agradecerte o irritarme
por desechar mi goce a la agonía
No tiene sentido la ira
cuando me enseñaste que detrás lleva la pena
y detrás de la pena se oculta el niño herido
por vestir a su madre de algodón volátil

Pecho bueno Rostro en calma
Apacible contenedor de mi hojarasca
prevaleces en la arteria que sostiene el lenguaje
con que recito al mundo la ironía
Sonríes
me despojas de la concha duplicada
me abraza tu mirada

Quedo vulnerable y no te sorprende ni el precipicio ni el salto
porque sabes que tu voz será propagada en el agua

No sé si agradecerte o irritarme
porque dejaste una luciérnaga de vuelo lento

                                                     en mi conciencia

 

 

EL RECREO

Es hora de jugar a ser adulto
dejar a un lado los listones
dejar de molestar al perro
dejar de llorar porque el universo
gira al compás de un reloj que no es el mío

Es hora de jugar a la ruleta rusa
bajo el riesgo de la apuesta
por la obtención de un premio absurdo

Hora de cambiar las balerinas por tacones
traje sastre o el disfraz que mejor se adapte
a la continuidad del asfalto

Es hora de jugar a ser copy/paste
para creerme y lograr que me crean
temporalmente sana
sin sospechar siquiera el desvelo requerido cada noche
para sofrenar libélulas atrapadas en una pompa de jabón

Es hora de soltar los papalotes para observar la dirección del viento

 

 

CUANDO LOS CONCEPTOS CAEN

los peces dejan de necesitar agua
mueren dichosos de haber tocado el aire
unos segundos

el absurdo presume un sombrero morado
mientras recita poesía en clase de anatomía
y los hipnozoitos se deleitan de cadáveres
y se embriagan de formol
hasta confundirse con las paredes
de cualquier sala quirúrgica
custodiada por Ángeles

mi tía dejó de comer
no son carbohidratos ni proteínas
lo que ahora necesita
quizás un delfín bailando en el océano
llenaría su cansancio de fe
de la fe que se extiende
en los condominios repetitivos
de promesas
al mejor postor
al que apueste su deseo
a cambio de "estabilidad"
para el bien común
de las multinacionales
y la empresa voraz
que corta las cabezas
o deja morir de hambre
o designa un salario mínimo
para que pase las horas
más valiosas de su vida
muriendo
lejos de delfines
sombrereros locos
lobos esteparios
constelaciones
arpegios
geranios
Cortázar
Pizarnik
Virginia
Marguerite

cuando un concepto cae
se abre la posibilidad
de colocar piedras y espejos
dentro de un tubo
en el que basta un leve movimiento
para obtener flores, copos de nieve
dulces y estrellas de colores

un instante
un trozo de aliento
que vale la pena
prolongar
lejos
muy lejos
de la concepción lógica
del universo

 

 

* Médico egresada de la Facultad de Medicina U.N.A.M, Especialidad en Teoría Psicoanalítica y Cultura en AMPAG, docente en la Universidad Central de Querétaro (UNICEQ). En 2012 publicó el libro Amapola: Fragmentos y otros delirios por la editorial Cascada de Palabras Cartonera, ha colaborado en algunas antologías poéticas de la misma editorial, así como en otros medios físicos y electrónicos.

 

 

REGRESAR