home.jpg

 

L9

EL SECRETO, LA POLÍTICA, EL PORVENIR

Octavio Patiño García

 

Resumen: Este escrito aborda a manera de testimonio, algunos sucesos de las huelgas en la UNAM de 1995 y 1999; narra acontecimientos personales del autor y data momentos históricos de la vida política del país en esas épocas. A la vez se discurre sobre la noción de secreto como fundamento de la disimetría y la imposibilidad de la comunidad permanente en los movimientos políticos y sociales. Se acude a la idea derridiana de fantasma, de espectro, para trazar una política de los movimientos sociales siempre por venir.

 

Palabras clave: secreto, disimetría, comunidad, política, porvenir, fantasma, horizonte.

 

¡Advertencia!

Este texto pretende ser un texto divertidamente serio, anecdotario transversal, versario, reversario y aniversario. Narrativa esquiva y testimonio con demonio incluido, dado que me percaté de estar efectuando un enhebramiento con risa, delirio, indignación y saltos. Asaltado por flashazos de memoria, sin que por ello sea fiel a lo que digo a pie juntillas, (no alcanzo los dotes de un memorioso Funes) me la juego apostando el resto, todo sea porque así lo viví secretamente. Siendo esto ya introducido, lo (a) firmo, por el momento.

En los pasillos de la facultad1 se respiraba incertidumbre, algunos optaban por la indiferencia, otros acosados por la duda se acercaban sigilosos a las exposiciones que el Mario2 realizaba sobre la situación referente al Reglamento General de Pagos, las cuotas escolares, etc., En el cubículo 6 de Julio se percibían tufos de efervescencia, algo iba a ocurrir… Este tiempo era el porvenir de algo que había sido y se esperaba en el horizonte.

 

1994 Un pasaje secreto que da a otro pasaje secreto

Escuchaba por la ventana, desde el salón donde se impartía la clase de Historia, voces que coreaban "¡compañero únete! y ¡a esos mirones les faltan pantalones!", era mi tiempo en el CCH3. Los que invitaban y provocaban la participación o sumatoria, hacían mítines, difundían, se decía que eran los últimos históricos del CEU4. Fue ahí que conocí a Víctor Valero quien lideraba las asambleas, leía comunicados, etc., Víctor era, aunque él insistía en negarlo, el líder estudiantil. Era el año 1994, y recuerdo que ya en esa época me veía atraído por la política, o quizá antes…(mi padre hablaba de temas de política en casa, asuntos de los que yo, en ese entonces, no entendía mucho pero que me resuenan: "La Quina", el negro Durazo, el cártel de Guadalajara con Caro Quintero, el asesinato de Manuel Buendía, la explosión de Guadalajara por negligencia de PEMEX que ya debía un San Juanico, la sociedad organizada en torno al terremoto de 1985, etc., temas de discusión y plática en algunos sitios que llegaban a mis oídos, sin embargo, fui más atento a lo que ocurría a mi alrededor en esas fechas del 94.) Por cierto fue hasta ya entrado en los 20 años de edad, cuando me enteré de que aquel niño con quien yo jugaba a los 8 años, de apodo "pin-pon", era hijo de un miembro de la Liga comunista 23 de septiembre. Recuerdo que su papá fue detenido por la policía en un operativo bastante escandaloso, atemorizante y exagerado en la colonia donde crecí. En esa época los amigos de entonces no supimos lo que había ocurrido, quizá "pin-pon" tampoco, hasta después… un poco.

En efecto, me interesaba por las cosas de la política, sin mucho tuétano es cierto, no entendía la mayor parte de los temas sobre las que se hablaba, mejor dicho, no estaba enterado, no leía libros de teoría política, no participaba en ningún colectivo, sólo leía periódicos, novelas, poesía, escuchaba la radio y tocaba heavy metal en una banda improvisada, "Be quick or be death" se cantaba, "observa quien rige tu vida, observa quien tira los hilos… ojos de serpiente en el cielo, el ladrón en tu cabeza".5

En la constructora donde yo trabajaba, el ingeniero Nicolás, ávido radioescucha de Tomás Mojarro, imperioso lector de la Jornada, un hombre extremadamente flaco y con una apariencia descuidada, me tenía como interlocutor de sus disertaciones y críticas en el terreno de la política, me prestaba los diarios, me provocaba para que le respondiera sobre algún tema, se enojaba, ironizaba. Por medio de él comencé a enterarme de lo que estaba pasando en Chiapas con el EZLN. Ya luego por mi cuenta escuchaba a Miguel ángel Granados Chapa en su Plaza Pública, a Oscar Oliva en su programa Chiapas Expediente Abierto…

 

"Estos cielos que relampaguean
con cuchillos de sol mudo,
al quebrarse me hacen caer
junto a nubes estancadas que han perdido
toda memoria verbal y lección de labios.
Y la caída es sobre el ojo y su ejército
de semilla escrita."
6

Escuchaba a "El Valedor", "El sistema de poder no tiene vocación de suicida… le exigimos a un tigre que se vuelva vegetariano", cuyas frases decía y dice insistentemente, persistentemente…; escuchaba a Jorge Saldaña que tenía un programa desde Paris, a don "Paco" Huerta en "Voz Pública", (programa de radio que padeció muchos atropellos y censuras por parte del Estado, y que fue "extrañamente" sacado del aire después de un encuentro que tuvo Huerta con el entonces presidente Vicente Fox en 2004; se asegura que fue orden de Martha Sahagún, a quien no le gustó que Huerta sacara en el encuentro una grabación donde una señora le pedía a Fox quitarse las botas y ponerse los zapatos de la gente. Paco Huerta fue siempre acosado y perseguido, entre sus "censores-castigadores" se rememora a Netzahualcóyotl de la Vega, (el apellido sigue escuchándose usado por su esposa Lolita), quien lo bloqueó siendo dirigente del Sindicado de Radio y Televisión por dar voces que ciudadanas que criticaban al gobierno en turno.)

Nicolás Andrade, el inge, me regalaba después de leerlas, las revistas Proceso. Recuerdo que como tema para una tarea de la asignatura de redacción en el CCH elegí ese asunto vergonzoso, abyecto de la escena política mexicana que sigue siendo un crimen sin resolver; el asesinato del magistrado Abraham Polo Uscanga quien era defensor en el caso Ruta 100 (en el escándalo del caso hubo 2 asesinatos más, uno de ellos el de Luis Miguel Moreno Gómez, entonces Secretario de Transporte del, en ese tiempo, Departamento del Distrito Federal, de quien se decía absurdamente se había suicidado de dos balazos en el corazón). Yo escogí ese tema porque había leído con mayor detenimiento que de cualquier otro, pero obviamente no me alcanzaba para saber más a fondo.

En aquel tiempo 1995 ocurrió una huelga en el CCH, el ambiente olía a zapatismo, se hablaba que los estudiantes obreros no podrían seguir estudiando como hasta entonces debido a que los turnos en los CCH se reducirían de 4 a 2, entre otras cosas. Yo trabajaba en la constructora, salía a las 4:30 y entraba a las 17:00 al CCH. No sé qué pasó en mí que me fui involucrando más en la huelga, a manera de diálogo con algunos de los docentes y estudiantes compañeros míos, pero creo yo, me involucré desde una pretendida "invisibilidad"; me acercaba, escuchaba, comentaba en otros contextos, leía, tomaba distancia, hasta que participé abiertamente, de la manera menos imaginada, con conciertos de rock. Mientras tanto, seguía leyendo los diarios, escuchando los programas de la radio, y comencé a leer sobre teoría política aunque sin profundidad.

Recordando personajes de ese tiempo tenemos a Oscar Espinoza Villarreal quien era el emblemático personaje priista enfundado en su papel de regente capitalino, acusado de peculado por un "pequeño desvío de fondos por 420 millones de pesos", a la cabeza del PRI estaba María de los Ángeles Moreno quien fuera señalada junto con Ignacio Pichardo Pagaza, otro emblemático priista, por Mario Ruiz Massieu, uno más, por obstaculizar las investigaciones del asesinato de su hermano y también priista José Francisco Ruiz Massieu; por el PAN fungía en su secretaría el ilustrado orador y elocuentemente grosero Carlos Castillo Peraza (Leperaza le apodaban), por el PRD don Porfirio Muñoz Ledo era el debatiente y dogmático secretario general, antes de que saltara chapulinezcamente a las huestes del foxismo en el año 2000. Era el tiempo del zedillismo, de un presidente gris ensombrecido por la muerte de su correligionario Luis Donaldo Colosio (luego hecho mártir por sus propios caínes). A Zedillo la bienvenida se la dio el entonces enarbolado como bandera insurgente subcomandante Marcos, al sentenciarle, el primer día que entraba en funciones, con aquella frase: "Bienvenido a la pesadilla".

Les estoy compartiendo recuerdos, pedazos que la memoria me permite desdoblar, habrá cosas que no les diré, no por reserva sino por ignorancia, desmemoria, limitación, pero fundamentalmente porque no las sé y no las pienso investigar, y aunque supiera algo más, muchas cosas de ese entonces, como ahora, se me hacen secretas, encriptadas. Guillermo Mondragón, profesor de Historia, (a quien en ocasiones me encuentro por casualidad en el subterráneo tren mexicano conocido llanamente como "el Metro", y quien invariablemente me regala algún libro, ahora recuerdo a Ricardo Reis…), en el contexto de la huelga del CCH, me dio a leer un texto de Jean Paul Sartre, texto que por cierto era una fotocopia borrosa, la cual aún conservo con su inevitable color amarillento por el paso del tiempo sobre el papel, que no sobre la letra. Ese texto decía algo de las clases ex-cátedra, sobre el papel del docente, los alumnos y los intelectuales…

  "nosotros poseemos todavía en la Universidad esos islotes ridículos que son los cursos "ex cathedra", desarrollados por señores que no discuten nunca. Me dejaría cortar la mano si Raymond Aron ha discutido alguna vez, y es por eso por lo que es, en mi opinión, indigno de ser profesor. [… ] Es preciso que los maestros se asignen por tarea, ya no localizar de entre la masa de sus alumnos a los que les parezcan dignos de integrarse a una minoría selecta, sino permitir el acceso de toda la masa a la cultura. Eso supone evidentemente otros métodos de enseñanza. Supone que el profesor se interese por todos los alumnos, que trate de hacerse comprender de todos, y que se les escuche tanto como se les habla. Eso supone que no se considere ya, como Aron, que pensar sólo detrás de su mesa -y pensar la misma cosa desde hace treinta años- representa el ejercicio de la inteligencia. Eso supone, sobre todo, que cada maestro acepte ser juzgado y discutido por aquellos a quienes enseña, y que se diga: "Me ven completamente desnudo". Es molesto para él pero es preciso que pase por ello si quiere volver a llegar a ser digno de enseñar."7  

Al tiempo yo me revelaba, me resistía a asistir a las clases "extramuros", me acechaba la palabra "esquiroles" que había escuchado primero, no de la pluma de Sartre, sino de la boca de algunos trabajadores de la constructora donde yo laboraba, quienes resentidos la dirigían a sus compañeros recapitulando los sucesos de una frustrada huelga para hacer un sindicato; pero también lo había escuchado, y con mayor fuerza, en boca de Hugo Sánchez refiriéndose a Carlos Hermosillo, futbolistas ambos, cuando el segundo fue en 1992 a la Federación Mexicana de Futbol, junto con, sí adivinaron, José Manuel el Chepo de la Torre, y Francisco Ruiz Esparza (que en su futuro sería diputado del PAN y candidato a presidente municipal por el partido Nueva Alianza), a declararse en rechazo total a apoyar a los futbolistas que no tenían contrato en ese entonces, el "pentapichichi" con su característica soberbia, faltaba más faltaba menos, les llamó "esquiroles". En fin, futbolero que era yo, eso confieso con ciertas penas, no quería ser un "esquirol", me negué a asistir a las clases ex-cátedra a la "sede alterna" llamada colegio "El Nuevo Mundo", donde te podías sentir profundamente medieval; por ejemplo no tenías permitido tomarte de la mano con tu pareja, mucho menos besarte con ella en los pasillos, jardines o bancas, nada de fumar ni decir "malas palabras", no hablar o molestar a los alumnos de esa escuela; a los alumnos del "nuevo mundo" y del viejo nos separaban. Sólo fui una vez, me daba vergüenza esconderme tras algún árbol, pero más vergüenza entrar y salir de ahí, ya no lo volví a hacer. Mientras tanto el zapatismo ya era una "bandera" en las voces de los estudiantes, todos éramos Marcos, algunos secretamente, otros a viva voz. De aquel Marcos recuerdo:

  "Yo soy como soy y tú eres como eres, construyamos un mundo donde yo pueda ser sin dejar de ser yo, donde tú puedas ser sin dejar de ser tú, y donde ni yo ni tú obliguemos al otro a ser como yo o como tú."
"Y miren lo que son las cosas porque, para que nos vieran, nos tapamos el rostro; para que nos nombraran, nos negamos el nombre; apostamos el presente para tener futuro; y para vivir... morimos."
"No te invitamos a soñar… Te invitamos a algo más simple y definitivo
¡Te invitamos a despertar!".8
 

¿Quién no iba a querer ser Marcos? Bueno, Cuauhtémoc Cárdenas dijo que todo era una pantomima... Por otra parte yo escuchaba a Víctor Valero, ya dicho "líder estudiantil" en sus discursos al interior del CCH, escuchaba a algunos profesores, pero sentía que tanto docentes como líderes estudiantiles sabían algo más que no dirían, es decir, guardaban un secreto. Escuchaba a las autoridades universitarias que tampoco lo decían todo, se guardaban lo sustancial, escuchaba los noticieros, a los políticos, a los compañeros, a la gente, que decían mucho pero no decían mas. Y aún lo dijeran sentía que lo que no se podía saber estaba también alejado de ellos, es decir, había algo de intraducible. En los periódicos, en los libros, también había algo de ilegible, pensaba yo en la autocensura de los editorialistas, en la crítica acomodada de los "líderes de opinión", en los análisis concienzudos de los intelectuales con beca de CONACULTA, ¿ellos podían decir con mayor verdad sobre lo que ocurría? Además entre los compañeros había también algo de incomunicable, decirlo todo era decirlo incompletamente. Aún más, no sabía por qué yo estaba ahí, en las asambleas, leyendo a Marcos (¿lo decía todo?), a Sartre (¿lo leí del todo?), a Marx poco después (sin leerlo todo), escuchando a Granados Chapa (¿podía decirlo todo?), al poeta Oscar Oliva, a Tomás Mojarro…

Si algo en ellos era incomunicable, algo en mí era un secreto para mí mismo también incomunicable, innombrable, ilegible, intraducible. No es que quisiera saberlo todo, cierto estaba de que eso era imposible; al referirme a "decirlo todo" me refiero al acto de "comunicar", transmitir intencionadamente un hecho, una noticia, un comentario, una tesis, un discurso. Me refiero a quien se colocaba al frente de una audiencia, ya sea a través de un escrito o de un altavoz y decía "eso es todo" o "lo que no nos dicen las autoridades es…" o "esto es lo que nos han ocultado los líderes…" etc., me refiero a ese resto caído del discurso, a esas letras caídas en el texto, al sentido caído en la traducción. Me refiero a lo innombrable, lo ilegible, lo disimétrico. El secreto. Y al referirme a ello lo hago en dos escenarios, el que atañe a lo que dice o escribe el otro, y a lo que remite a uno mismo, el secreto que somos, que se es para sí mismo, al sujeto como secreto, un asunto que tambalea la ontología, la metafísica de la presencia. Wittgenstein me ayudaría después a su manera de recordarnos dónde y cuándo callar.

 

Año 1999, Nueve meses ¿Qué gestación?

En la FES Iztacala las afinidades se estrechaban, se traicionaban, se disolvían, volvían… y la violencia se exacerbaba, en toda la UNAM era lo mismo. Ya era el año 1999 y sí, otra huelga, ahora en toda la UNAM. En las entrañas del monstruo del 99 me recuerdo platicando con el ya presentado ante ustedes Víctor Valero, ahora en una de las oficinas del edificio del Gobierno del Distrito Federal. Fuimos a comer a la calle Corregidora, luego a su oficina (era él ya encargado de no sé qué cosas en el GDF, habiendo ganado Cuauhtémoc Cárdenas la jefatura de la capital en 1997, que por cierto ganó a Castillo Peraza, y a Alfredo del Mazo). En efecto, 5 años después de sus discursos en las explanadas de CCH lo encontraba disertando sobre el futuro de la huelga del 99. Miraba yo por la ventana hacia la plancha del Zócalo, estaban con él otros de aquellos tiempos. Víctor me decía algo sobre las ultras, derecha e izquierda, yo le decía algo así como… los extremos ahorcan. En fin, el asunto es que yo me encontré con él cerca del asta bandera, de ahí nos fuimos a comer y luego a su oficina. No era mi intención platicar sobre la huelga, sino sobre su vida. Platicamos. Nunca fuimos amigos, aún con ello platicamos. Sentía yo, atrapado por la sospecha, que él quería decir algo sobre la huelga; él esperaba lo mismo de mí. Víctor "sabía" que yo estaba en la FES Iztacala en ese momento y yo "sabía" que él desde una posición, en mayor medida, privilegiada en cuanto a la información oficial podía decir más. No fue así, el secreto nuevamente apareció. Pero a fin de cuentas yo no sabía nada para decirle sobre lo que ocurría, pero… ¿quién sabía?, ¿quién era el otro con quien se hablaba?, ¿alguien puede asegurar hoy día que sabía bien lo que hacía?, ¿y que sabía bien lo que hacían los demás?.

En el impase de la huelga el secreto derivó en endurecimientos, en hostilidad, en violencia, pero no por el secreto en sí, sino por pretender arbitrariamente, apropiarse del secreto del otro, borrarlo, masificarlo. Se escuchaba "el que no está conmigo, está contra mí". En la huelga del 99 se presenciaba como las diferencias en cuanto a formas de pensar, en cuanto a posiciones políticas (quizá sea una bondad hablar de posiciones políticas, de haber habido política no habría habido tanta desmesura, ¡ah Gramsci, no puede haber praxis política si no hay teoría política! "La crisis consiste precisamente en el hecho de que lo viejo muere y lo nuevo no puede nacer: en este interregno se verifican los fenómenos morbosos más variados") en fin sus posiciones trataban de ser borradas, había una intención real, que se desencadenó en actos lamentables, actos con la pretensión abierta de borramiento del otro, tanto en el interior del enjambre mismo como en el exterior, no era posible la comunidad. ¿Pero cuándo es posible?.

 

Apropiarse de un nombre o un nombre se apropia de un grupo

Los había para todos, "ultras", "moderados", "tibios", "traidores", etc., etc., etc., Cada uno de estos cargos públicos, tenía sus códigos, sus adversarios, sus negociadores, sus espías, sus ingenuos, sus sínicos, sus manipulados y manipuladores pero sobre todo sus secretos. ¡Ah! pero luego veías a unos con otros, inclusive haciendo parejas amorosas, dejando ver que del odio nacía el amor, en otro caso la violencia era directa, fascista. ¿Qué conduce a un sujeto a ello? ¿Sabremos el móvil?, ¿el propósito?, ¿es, ¡ay!, la patria?, ¿el proletariado?, ¿el estudiante combatiente?, ¿la democracia?, ¿la república?, ¿la educación?, ¿quién lo sabe?, ¿quién lo sabía?, ¿quién lo supo?

Ante el oxímoron, contra la visceralidad, ante al sinsentido se firmó un documento para abrir la universidad, después de tanta desmesura y posiciones absurdamente totalitarias y excluyentes. La UNAM es tomada por la PFP, luego se firma otro documento exigiendo la libertad de los presos políticos. Yo había presenciado que algunos ultras eran corridos de un taller de lectura por Tomás Mojarro que era tachado de "ultra" por los "moderados" y que después de esta escena es nominado por los "ultras" como ¡viejito moderado!, ya había ocurrido que Monsiváis declaró haber firmado "un documento desdichado", así lo dijo, que había servido de respaldo para el ingreso de la PFP, ya había ocurrido que a los profesores eméritos les dijeron que eran "dizque eméritos", que una alumna le sugirió al profesor Adolfo Sánchez Vázquez que leyera Marx… vergüenzas de ese tipo; además de ese acto indignante cuando "los ultras" desnudaron a profesores en Ciudad Universitaria, ¡hey!, ¡hicieron literal la propuesta de Sartre de que el profesor se muestre desnudo! En otras arenas Belauzarán y compañía eran corridos por los ultras del auditorio de la FES Acatlán con gritos de ¡fuera!, ¡fuera! a la vez que se escuchaba como música de fondo la canción The eye of the tiger en las bocinas a todo volumen del recinto y etc., etc., el teatro de lo absurdo, los alambres de púas "para evitar que tomaran la mesa", el fracaso de la política, la paranoia amordazando ya no sólo el secreto sino la voz y la carne del otro...

La descolonización que muchos se creían vivir bajo otros términos, desencadenaba la violencia esa que Fanon dilucidó en Los Condenados de la Tierra, diríase en ese tiempo Los Condenados de la UNAM, que habían de cambiar su especie por otra nueva pues se estaban emancipando y en ese proceso el "enemigo inalcanzable" no podía recibir los golpes de la furia que eran dirigidos al interior mismo de los grupos. El gran logro para muchos, propio de una "trascendencia espiritual", "humana", "socialista", "proletaria", "marxista-leninista", "maoísta", "zapatista", etc., a ser grabada en los anales de la historia, era salir en la primera plana del periódico La Jornada cuando un granadero les asestaba un toletazo, decía El Valedor, "entre pecho y espalda", con ello ya se podía ser mártir, se dejaría de ser generación X y se dejaría ver, a su vez, la "saña" con que el "gobierno represor" del GDF actuaba, precisamente en tiempos cercanos a las elecciones dónde, otra vez, el ingeniero Cárdenas sería el candidato de la izquierda, en fin, el martirologio en la escena política vía "pegan a un estudiante". No se piense que sólo ocurría eso, también hubo de lo otro, les decía, detenciones arbitrarias, órdenes de aprensión, golpeadores pagados, y todas esas linduras de la guerra sucia muy consabidas con sus etcéteras correspondientes dentro de la trama de la comunidad imposible.

El secreto de cada uno era el límite del otro, el secreto del otro era su propio límite, el Otro no existía. En ese tiempo le llamaba yo la política del berrinche. Por cierto Marcelino Perelló, quien fue activista del 68 le dijo en tv abierta a Argel Pineda, que se decía líder del CGH de apodo "el guerrillero", que el CGH era la "chilpancinguización" de la política, haciendo referencia a la masacre de estudiantes en Chilpancingo Guerrero en 1960, vistos como "ingenuos valentones" al desdeñar la verdad histórica del enemigo a quién se estaban enfrentando, arrojándose como carne de cañón para ser martirizados y extinguiéndose prontamente por carecer de "cabeza", comentario que despertó la furia de la ultra. Pero no sólo Marcelino arrancó las injurias, muchos eran depositarios de eso, hasta la revista Proceso, otrora medio de información favorita del CGH, fue objeto de "veto" debido a aquella portada donde jóvenes pintados del rostro al estilo bucanero, sin camisa y gritando eufóricos en una marcha, algunos con medio rostro tapado y con las siglas del CGH y de la UNAM en el estómago, mostraban "el músculo" de la ultra. Sí, con las siglas CGH en el estómago.

La huelga de 1999 fue un fenómeno pantanoso, manipulado, infiltrado, lo que no excluye que en sus alcances hubo detenidos, golpeados, perseguidos con órdenes de aprensión, expulsados, encarcelados y todas aquellas consecuencias del ejercicio del poder en manos de este sistema ya de sobra conocido, sin embargo digo parte de lo que atestigüé, y claro no lo estoy diciendo todo, no sé más, esto es una parcialización desde un lugar, a años de distancia, es una lectura fantasmática. Insisto, lo que me interesa es resaltar la disimetría, la dificultad de hacer comunidad, el secreto.

 

Cuadro Sabiniano

La plancha del Zócalo agitada, expectante. Ondeaban banderas de la UNAM con arreglos rojinegros, mejillas también con trazos bicolores y añoranzas. Una enorme figura con alas blancas y lentes negros, fumando un gran puro zigzagueaba y se abría paso entre la multitud que observaba en el cielo las nubes que amenazaban con rociar la ciudad, a la vez que alzaban la vista para ver el vuelo a ras de tierra del diablo alado. La botarga de gran altura paseaba sobre el cuadrante horas antes del concierto. "Viajeros al tren" irrumpió en la atmósfera, era el inicio. "Ven a poblar el zócalo de ojos, siembra de migas de pan caliente mis canas de alcanfor adolescente" presentaba Joaquín su coautoría con el subcomandante Marcos de aquel tiempo adolorido de muelas. Luego los gritos de "presos políticos, libertad", luego la voz ronca improvisaba "no había nadie detrás de la barra del otro verano, y en lugar de la UNAM, me encontré una sucursal del banco hispanoamericano", arrancando los gritos de los presentes, en su mayoría jóvenes, entre los cuales había muchos que mostraban en el rostro el fracaso de la política, de un momento de posibilidad que pudo haber acabado con el mito de la llamada Generación X, y que sin embargo quedó como la muestra de una generación convulsionada en su delirio de suplantar a un Otro que no existía. Paréntesis este que hago, recordando que la presentadora de aquel concierto fue Rosario Robles… ¿de dónde a dónde?, ¿qué decir en ese momento?, ¿qué decir ahora?, ¿Cómo traducir ese relato? Dentelladas de lo indecible.

 

El "espectro" al acecho, hacia una herejía por el Diablo.

La disimetría es el sujeto, el sujeto y su secreto. "cualquier radicalmente otro es cualquier radicalmente otro" nos recuerda Derrida. Momento de lección, herejía; lo que se elige deja fuera otra cosa, pero la elección está fundada en el secreto. Lo encriptado, la intraducible, lo que está entre una cosa y otra, porque aunque se elige un cosa la otra no desaparece, al contrario persigue, acecha, no como cosa sino como posible. No es dialiectizable porque no pertenece al registro de la presencia sino al de lo espectral. Pero en ello no se vea un asunto fatalista, nihilista, derrotista, trágico, esa concepción sería una desmesura, un despropósito y siendo más incisivos una ramplonada acomodaticia, en otros términos sería del asunto de la metafísica de la presencia. Muy al contrario, la disimetría, el secreto del sujeto se convierte en un síntoma político incesante, imposible de ser acotado, olvidado, superado, gobernado, pero también por ello se torna riesgoso, resbaloso, peligroso. El secreto no puede ser aniquilado, porque no es lo que se oculta como no dicho a voluntad, no es un asunto confidencial que pueda ser extirpado por prácticas tortuosas, no es un capricho. El secreto es estructura, habita en los sistemas políticos mismos porque habita en todo sujeto, esto lo arraiga en su desarraigo, es la differance misma, disimétricamente incomunicable, "lo radicalmente otro es lo radicalmente otro". El secreto no es lo invisible, es lo ilegible, lo encriptado. Todo movimiento político bordea un encriptamiento. El secreto del sujeto existe contra el Secreto de Estado, contra lo confidencial de un sistema que se encarga de sepultarlo todo, de desaparecerlo haciéndolo evidente.

La política siempre está por venir, porque el sujeto y su secreto siempre están en el horizonte, su huella está en el futuro, huella que por su misma finitud puede borrarse, morir, ser aniquilada. La huella es huella porque se mueve, deja rastros, se transforma en la curvatura del tiempo. La política topa con el secreto, con un borde del orden de lo intraducible, pero no es sin él secreto, porque en la encriptabilidad de sujeto radica el porvenir como posibilidad.

Lo ilegible, lo que cae en la traducción es lo intrasmisible, lo ilegible del sujeto que es un texto escriturado. Lo ilegible de la escritura del cuerpo arroja al cuerpo a la disimetría, a la singularidad, a su secreto. Ese secreto oscila como espectro que acecha y agita el porvenir.

Sólo en lazos de singularidades es posible el acto político frente y contra las intenciones de avasallamiento de dichas singularidades, pero sólo es un "por el momento", sólo ocurre en el "ahora estoy aquí con ustedes contra eso", después quién sabe qué pasará, después no sabemos que siga, los movimientos sociales, ocurren cuando el fantasma promete el porvenir frente a la amenaza real o imaginaria de la pérdida del secreto, cuando existe la amenaza de intentar apropiarse del secreto del otro, de tratar de despojar a los sujetos de su porvenir, contra el atentado que busca obliterar las disimetrías. Ese es, me parece, el momento en que el secreto se rebela para no ser revelado, cuando la disimetría encuentra un lazo momentáneo y el porvenir se asoma al horizonte, cuando el amor hace porvenir en el uno más uno. El porvenir se construye más allá de la comunidad, en el lazo de las disimetrías. Para que haya porvenir es necesario trabajar, y trabajar siendo desde el secreto mismo que se traza al futuro.

  El fantasma resiste a la ontologización: a diferencia del muerto, que está situado y ubicado en un lugar preciso, el fantasma transita entre umbrales, entre la vida y la muerte. No habita, no reside, sino que asedia (hanter). El fantasma desafía la lógica de la presencia (en las figuras de los aún no nacidos y los ya muertos) y de la identificación. Tanto en Hamlet como en el Manifiesto Comunista, se espera al fantasma, con lo cual, todo se inicia desde una (re)aparición. El espectro, como espíritu que toma cuerpo y se encarna, resiste a todo saber, se torna algo casi innombrable que desafía a la ontología, a la semántica, a la filosofía. También resiste al dominio: el espectro es incontrolable, siempre empieza por regresar".9  

Del 1999 al #yo soy 132

La primavera se escondió y ha dejado un otoño… las hojas flotan en la espesura del engaño, los retoños batallan en el pantano de la impostura, las canciones buscan arroyos acústicos entre las ráfagas vociferantes de los merolicos noticiosos, la furia de las calles sosiega su sed enredada entre las redes ciberespaciales. Las hojas caen, el árbol se seca en el invierno, ¿renace? Quizá esto diría Chauncey Gardiner10 desde su mirada jardinera, quizá sea el discurso de los ciclos. Aquello que iluminó la madrugada incendiando las calles vive su fugacidad secreta. Su momento candente fue contra la imposición del candidato priista, contra el regreso del PRI al gobierno, contra la manipulación mediática y por su democratización, contra los monopolios, etc., ¿pero sólo por ese momento? La imposición se fraguó, regresó el PRI a la presidencia, los medios no se democratizarán sólo por buena voluntad, los monopolios se presumen intocables… al menos eso es lo que se prefigura, y ante ello ¿dónde está el movimiento #yo soy 132?, ¿dónde los ultras y moderados del 99?.

Seguramente no sólo ellos o algunos de ellos siguen y seguirán insistiendo ahora desde algún lugar que guardan en secreto, seguramente habrá nuevos movimientos por venir, porque el fantasma está ahí al acecho. El fantasma está siempre habitando el "entre", lo que responde al pasado y al futuro, por ello está en movimiento como la huella misma. Sosteniendo que la comunidad permanente no es posible y que la lucha masificada tiende a esfumarse, a diluirse porque la disimetría que habita al sujeto, habita a la vez en todo régimen social y político, el sujeto siendo finito él y finito su secreto, abriga en su singularidad la posibilidad del eterno retorno, ¿de qué? del espectro mismo. Parece ser que las luchas por "causas comunes" sólo pueden ser momentáneas, Stevenson nos advirtió con el Dr. Jekyll y Mr. Hyde que cualquier sujeto de este mundo puede ser su propio monstruo y ser monstruo para los otros, porque el secreto es siniestro, es un arma de futuro pero guarda en sí la sorpresa de lo intempestivo. ¿Fidelidad y/o rebeldía? ¿Antinomia o ética en la política?.

Así como cualquier radicalmente otro, sigue siendo cualquier radicalmente otro, así también la posibilidad de comunidad perene tiene fisuras, la encriptación siempre está por develarse, por ello siempre está en el horizonte, es el porvenir mismo. Es por el secreto que la política de regímenes totalitarios muestra sus fisuras y es ahí donde se cuela el fantasma, es en la intimidad del secreto amenazado donde la primavera estalla, es una llovizna que hace reverdecer antes de caer al suelo y esfumarse para ser nube otra vez, es en el retorno de lo excluido donde el espectro aparece para hacer posible el amor. El amor es nuestro horizonte, tu secreto y mi secreto, abrazados por el vuelo del fantasma.

A manera de continuará… aún me queda el secreto, que insiste, asiste, enviste, lo que hace herejía, lo demás forma parte de la iconografía pública de lo inconcluso.

 

 

REFERENCIAS

1 Facultad de Estudios Superiores Iztacala de la Universidad Nacional Autónoma de México.
2 Mario Vázquez Bonfil, entrañable amigo que en ese tiempo le tocó, en la rueda de la fortuna o desfortuna, estar involucrado en la zona del desastre.
3 Colegio de Ciencias y Humanidades, nivel medio superior en el sistema educativo mexicano, anterior a los estudios profesionales.
4 El Consejo Estudiantil Universitario (CEU) cuyos antecedentes se remontan al año 1986, fue creado por los estudiantes de la UNAM para enfrentar las reformas (primeras de corte neoliberal sobre la educación en México) que trató de implementar el ex -rector y recientemente fallecido Jorge Carpizo McGregor. Era el sexenio de Miguel de la Madrid. El CEU fue determinante para lograr la fundación del Frente Democrático Nacional que llevó al Ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas a ganar la presidencia en 1988 usurpada por el PRI mediante un fraude descomunal, constatado por muchos estudiosos que se rememora con la cínica declaración y a su vez irónico suceso de "la caída del sistema". No es mi intención aquí hablar del CEU, sólo dejo la nota para contextualizar.
5 Letra de una canción de la banda inglesa Iron Maiden.
6 Poema de Oscar Oliva.
7 Jean Paul Sartre (1968) Instrucción ex cathedra y difusión de la crisis del saber universitario y el descontento estudiantil. En: Universidad Nacional Autónoma de México, Dirección General de Difusión Cultural, Departamento de Humanidades, 1972.
8 Citas que aparecen en distintos escritos, atribuidas y firmadas o por el EZLN o por el Sub-comandante Marcos.
9 Cragnolini Mónica B. Unaontología asediada por fantasmas: el juego de la memoria y la espera en Derrida. Publicado en Escritos de filosofía, Buenos Aires, Academia Nacional de Ciencias, Nº 41-42 (2002). Edición digital de Derrida en castellano.
10 Personaje principal de la novela de Jerzy Kosinski "Desde el Jardín".

 

REGRESAR