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UNA MIRADA AL CUERPO
DESDE EL PSICOANÁLISIS Y ALGUNAS
IMPLICACIONES "PSICOSOCIALES"

Helena Yrízar Rojas1

 

Resumen: A través de la evidencia irrefutable de los cambios de significación que logran los procesos psicoanalíticos, el presente trabajo apuesta a que dichos cambios se promuevan en ámbitos sociales problemáticos, más allá del trabajo realizado en el diván, pero partiendo de los mismos procesos de reflexión crítica. Así, sin el ánimo de hacer idénticos esos procesos, más bien reconociendo las enormes diferencias entre ellos, (individuales y sociales), se analizan diversas experiencias o campos de reflexión, con el ánimo de que el psicoanálisis y su práctica, permitan ampliar la investigación en relación con problemáticas directamente relacionadas con las distintas significaciones sobre el cuerpo humano, en cuestiones como: los trastornos de alimentación (anorexia), la educación especial, la ablación femenina, la maternidad, la homosexualidad; todo ello en un intento por superar la desigualdad, la discriminación y la exclusión.

 

Palabras clave: psicoanálisis, anorexia, educación especial, ablación femenina, maternidad, homosexualidad.

I

El objetivo de este texto es tratar de analizar, discutir, polemizar, sobre el cuerpo; pero, ¿cuál cuerpo? Existen muchas y diversas aproximaciones al estudio del cuerpo. Me propongo en esta presentación poner sobre la mesa de discusión, mi propia lectura de cómo el psicoanálisis ha abordado y problematizado, desde sus orígenes, al cuerpo; para tratar, posteriormente, de tejer un vínculo entre dicha forma de conceptualizarlo y algunas consecuencias, tanto en al ámbito psicólogico, como en el social, en un intento de evidenciar el estrecho vínculo que puede existir entre el psicoanálisis y la vida cotidiana, más allá del "estrecho" espacio del consultorio psicoanalítico.

Los cuestionamientos freudianos al cuerpo biológico, parten desde finales del siglo antepasado (!). En "Estudios sobre la Histeria"2, a través de darles voz a sus pacientes, Freud pone en entredicho las bases exclusivamente biológicas del cuerpo, integrado por un conjunto de órganos y sistemas, pues encuentra que justamente el cuerpo de la histérica se comporta como si la anatomía no existiera, de tal suerte, que sus síntomas están mucho más ligados a conflictos traumáticos de la primera infancia, desfigurados por la censura, que a problemáticas biológicas. De esta forma, el descubridor del psicoanálisis descubre una manera completamente novedosa de la relación del sujeto con su cuerpo.

Más adelante, a través del concepto "pulsión", descrito en primera instancia en "Tres ensayos de teoría sexual" en 1905, ( y estamos hablando de hace más de 100 años!), Freud integra plenamente la diferencia entre cuerpo biológico y cuerpo psicoanalítico; es decir, salta de las nociones de cuerpo psico-fisiológico, entendido como objeto de estudio de las llamadas ciencias naturales, al cuerpo vivido por el sujeto, cuerpo simbólico que a través de sus símbolos expresa sus significados, postulando las bases para poder comprender cómo los procesos psíquicos son capaces de afectar el funcionamiento somático del sujeto.

El concepto "pulsión" es un concepto complejo, trabajado por el Padre del psicoanálisis durante muchísimos años. El comentario de Freud en 1924: "La teoría de las pulsiones es la parte más significativa pero también la más inacabada de la teoría psicoanalítica"3, da cuenta no sólo de la importancia que le otorga a dicha conceptualización, sino además del estado de ánimo de su autor, casi 20 años después de elaborar y reelaborar su teoría. Los cambios conceptuales transitan desde su relación con la termodinámica, hasta su inclusión en el ámbito social e historicista de los últimos años del pensamiento freudiano. Todo ello sin dejar de lado su relación directa con la sexualidad, importancia que Freud defendió hasta sus últimas consecuencias teóricas, incluido el rompimiento tanto teórico como afectivo, con su discípulo preferido y considerado por él mismo, como el posible "delfín", el heredero principal de su teoría: C. G. Jung.

Dicho concepto es, además, el punto de partida para que Lacan, (como veremos posteriormente), articule el concepto de pulsión con el registro simbólico, a través del significante4 y postule su famosa frase: "El inconsciente está estructurado como un lenguaje"5.

En Freud, como observamos anteriormente, el concepto pulsión resaltará su dimensión específicamente sexual, al otorgarle una energía diferenciada: la libido, lo que le permitirá diferenciarla de las pulsiones del yo, o de conservación. Esta sexualización de la pulsión podrá integrar, así, el elemento de zona erógena, definida como el órgano "cuya excitación le presta a la pulsión un carácter sexual", es decir, sería la fuente en la pulsión. Otros elementos de la pulsión son: la meta, que consiste en la satisfacción, así sea parcial de la misma y que tiene como punto de partida el automatismo de las variaciones en la serie placer-displacer. De esta forma, la primera tópica señalaría a la zona erógena como fuente de la pulsión sexual, y la segunda tópica la sometería de manera general, al principio de repetición. Por último, en la pulsión también se encuentra, como elemento sumamente importante, por ser de quien parte la atracción, el objeto. Es decir, aquel a quien responderán nuestras zonas erógenas, en un intento de obtener satisfacción sexual6.

Desde esta perspectiva, el cuerpo responderá diferencialmente a los estímulos de carácter sexual emanados de otro (el objeto), intentando satisfacer, así sea momentáneamente, la, o las necesidades identificadas por ese otro y transformadas en demandas.

Con dicha aproximación teórica, se concretará definitivamente, la diferencia entre un cuerpo biológico, que responderá únicamente a estímulos físicos o bioquímicos, y otro, que responderá a través de pulsiones parciales, con la contribución de los órganos receptores de excitación, las zonas erógenas, (como pueden ser la piel a través del tacto, las mucosas como el olfato y el gusto, y los órganos de los sentidos en general, incluidos además la vista y el oído, o cualquier otra definida personalmente), a esas estimulaciones definidas por el otro. De modo que las zonas erógenas tendrán que figurarse sobre estas "superficies" del cuerpo.

De esta forma, a través del concepto de pulsión, se caracteriza el trabajo del aparato psíquico en su naturaleza y en su relación con el cuerpo. Claro está, incluyendo en el proceso el gran descubrimiento freudiano: el inconsciente. Es decir, hasta aquí, al planteamiento de por sí complejo, habrá que incluirle el elemento inconsciente, lo que lo volverá todavía más complejo.

Con estos elementos como punto de partida, el llamado "primer" Lacan, el del "retorno a Freud", encuentra que en este proceso de subjetivación, el lenguaje es fundamental para entender los significados que el otro va construyendo en el cuerpo.

Lacan parte del principio fundamental en lingüística, el cual nos dice: "un significante solo tiene un significado provisional al unirse a otro significante". Allí donde Freud resaltaba algunos vocablos, palabras, asociaciones libres en las que identificaba "lapsus" o "actos fallidos", Lacan formula su hipótesis del "inconsciente estructurado como un lenguaje". Del mismo modo, el lugar de "la otra escena" freudiana, se enriquece con: "el inconsciente es el discurso del otro"7 con minúscula, para pasar posteriormente al Otro, con mayúscula. Incluso a llegar a postular explícitamente en "Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis": "el inconsciente es la suma de los efectos de la palabra sobre un sujeto en el nivel en el que el sujeto se constituye a partir de los efectos del significante".8

Es a través de la unión de por lo menos dos significantes, cómo pueden explicarse los diferentes sentidos que se van conformando, tanto en cada historia individual, como en las significaciones elaboradas en el correr de los tiempos. Así, cada sujeto, sometido a la ley del deseo del Otro (el significante del Nombre-del-Padre), habla sin saber lo que dice. Sostiene un discurso que dice más de lo que él cree, de tal suerte, que, de tanto en tanto, deja escapar uno que otro lapsus, o "palabra plena", verdaderos cortes significantes, a través de los cuales el sujeto entra en contacto con su verdad, con su deseo inconsciente, en el análisis.

Desde este punto de vista, deseo y discurso son coexistentes y codependientes; entendiendo deseo como la reactivación insistente y mordaz del reencuentro imposible de un objeto para siempre perdido, que uno poseyó sin siquiera haberlo demandado o sabido.

Ejemplos de todo ello pueden encontrarse desde los primeros escritos freudianos, como "El chiste" o "La interpretación de los sueños", textos en los que puede identificarse cómo los mecanismos inconscientes de condensación9 y desplazamiento10 freudianos se asemejan a la metáfora y metonimia del discurso.

En un intento de demostración de cómo la unión de un significante con otro, va desplazando los significados, en este escrito construiremos un ejemplo basado en el cuerpo, que puede ser aplicado, tanto al cuerpo individual, encontrando sus especificidades, como al cuerpo "social", construido a través del paso del tiempo.

Si tomamos el significante "sangre" y lo unimos a diferentes significantes, observamos cómo sus significaciones se van decantando, desplazando, cambiando al unirse a otro significante:

Sangre-transfusión-vida (siempre y cuando no esté contaminada)
Sangre-hemorragia-peligro-posible muerte
Sangre-noche de bodas-virginidad
Sangre-presencia-menstruación-"ya eres señorita"
Sangre-ausencia-embarazo
(…..)

Y así podríamos continuar al infinito probablemente. Sin embargo, nuestro interés en este escrito, es demostrar, en principio, el gran descubrimiento freudiano en estas y muchas construcciones lingüísticas analizadas desde la práctica psicoanalítica: su relación con la vida, la muerte y la sexualidad.

Es decir, el cuerpo ya no es integrado como cuerpo biológico, sino como cuerpo simbólico, capaz de reaccionar o producir las más diversas respuestas al mismo estímulo. Este cuerpo, obviamente, es completamente diferente al "cuerpo" estudiado por las ciencias biológicas. Es un cuerpo marcado por el deseo.

Con estos elementos mínimos, tomados del enorme cuerpo teórico del psicoanálisis, intentaré desarrollar su gran incidencia en algunas problemáticas tanto "psicológicas" como "sociales" actuales.

 

II

Todos los ejemplos trabajados en este escrito, tienen un elemento en común: el cuerpo es tratado como propiedad de otro y por lo tanto, como si fuese ajeno a quien lo posee. Como si ese otro pudiera decidir qué hacer con el: lo "bueno" y lo "malo", lo "sano" y lo "insano", lo "deseable", lo "indeseable". En casi todos los ejemplos, existe detrás de la supuesta argumentación que define el trayecto a seguir, una idea de lo que la "naturaleza" determina para cada caso; de lo que se considera "normal", decantándose poco a poco dicha "normalidad" hacia lo "deseable", "esperable"… "sano". Pero la pregunta es:¿Sano desde quién o desde dónde?. Lo interesante es que dicha "naturaleza", o "sanidad", es "hablada", interpretada ideológicamente, por aquel o aquellos, que detentan el poder. Es desde su mirada que se define lo que "debe ser" y lo que "no debe ser", promoviendo obviamente lo primero y denostando, castigando, hostigando, lo que desde su perspectiva va en contra de sus planteamientos y definiciones; imponiendo así, una sola idea sobre la supuesta "salud". Todo aquel que se adecue a mis criterios, es "sano"; todo aquel que no lo haga, es "anormal", "enfermo", "perverso". "malo", "maldito", posee una "tara", es "degenerado", etc. Con esta lista, intentamos evidenciar cómo se van deslizando significantes, construyendo nuevos significados, uno detrás de otro, sin cuestionar la premisa de origen, que es en la que se construye, la primera significación falsa o errónea, "ideológica". A partir de ahí, lo que sigue no es cuestionado, se da por "bueno", "valioso", "cierto", "verdadero", por el mismo hecho.

Tomaré como ejemplo de las llamadas afecciones "psicológicas": la anorexia y la parálisis cerebral dentro del ámbito de la educación especial, pero lógicamente pueden ser cualesquiera otras.

Arriaga. E., psicoanalista11, ha trabajado largo tiempo con los llamados "trastornos de la alimentación". Sus estudios demuestran cómo estas afecciones, más allá, de ser simplemente tratados con "técnicas nutricionales", deben ser abordados con una perspectiva más integral, que incluya las relaciones de la "enferma" con su entorno inmediato. Sus estudios han relevado lo que para el psicoanálisis es fundamental: la íntima relación que existe entre alimento (que en general sirve para desarrollarse), y "función materna", de tal suerte, que al trabajar la imagen de las pacientes (casi todas mujeres), con relación a lo que los padres "esperan" de ellas, se encuentra un vínculo directo entre la problemática y la significación de "crecer", "ser señorita", "ser mamá", etc., y su ingesta. Muchas veces, la falta de alimentación pasa justamente por el objetivo de "no" crecer, no ser "atractiva" como mujer, etc., de tal suerte que la negación a comer, característica de la anorexia, que tiene como primeros y evidentes efectos la pérdida de la menstruación, o la imposibilidad del desarrollo de un cuerpo "deseable", responden a esta problemática, gestada en el vínculo madre-hija, padre-hija; es decir en el complejo de Edipo freudiano y en las significaciones que se han ido construyendo en dichas relaciones. En muchos casos lo que encontramos es que esta negativa a comer es una puesta en acto de su miedo a ser devoradas.

El siguiente caso me fue proporcionado por la psicoanalista Arriaga. Consta de segmentos de sesiones del caso de una joven de 16 años, con 1.65cm de estatura y 68kg de peso, que perdió 35kg en sólo 7 meses.

Durante este tiempo su "alimentación" fue disminuyendo hasta consistir en pequeños trozos de lechuga y ninguna clase de líquidos, ni siquiera su propia saliva, pues pensaba que hasta eso la podía engordar. Evitaba tragarla y la escupía en pañuelos desechables que siempre traía en la boca.

No se tragaba, no se soportaba; ¿Cómo se puede acceder a la palabra con la boca tapada, o llena de saliva? Pareciera como si las palabras se diluyeran en ella " desde que nací mis padres me callaban, no me permitían llorar, mi padre pensaba que el llanto era signo de debilidad, siempre me decía que yo tenía que ser fuerte".

 

HISTORIA FAMILIAR

El padre: Tiene un largo historial de relaciones extramaritales y de incumplimiento con sus compromisos económicos.

La madre, dedicada al hogar, dependiente en extremo de su esposo, compulsiva con el ejercicio, hace de los gimnasios y dietas el principal interés de su vida.

A los 8 años de edad, la madre le habla sobre la menstruación y le advierte que una vez que suceda tendrá que cuidarse: "tu no vayas a ser gordita eh!; y no vayas a estar mucho tiempo sentada, si no, se te van a hacer una nalgotototas muy anchas". Las primeras palabras que recuerda de su madre son: "no comas".

Poco después, antes de cumplir 9 años empezó a menstruar y a renunciar paulatinamente a ciertos alimentos con un gran terror de subir de peso.

La relación con la madre se deterioró hasta convertirse en "rivales", alimentada por comentarios tales como "que joven es tú mamá, que bonito cuerpo tiene, parecen hermanas". La madre vestía igual que ella, eso si de diferente color. Eso le avergonzaba.

Le agradaba que la gente preguntara a su padre si ella, la paciente, era la esposa. La relación con el padre siempre ha sido muy estrecha: expresa "mi papá siempre ha sido también mi mamá", dando cuenta de la confusión de los lugares en la familia.

Ella nunca pensó qué quería, sus gustos y preferencias estaban determinados por el deseo de complacer a su padre: "yo quería ser igualito a mi papá" igualito, equívoco que muestra la búsqueda de habitar en un cuerpo que nunca nació, haciendo del propio, un cuerpo desubjetivado, sin deseo, expuesto a las críticas y exigencias de su madre y a las miradas y tocamientos lascivos del padre que siempre le han molestado tanto, convirtiéndose en sus fantasmas.

"Yo lo único que quería era hacerme chiquita; Cada vez que me veía en un espejo me veía muy grande no soportaba mis bubis pero mucho menos mis nalgas". Su menstruación se ausentó durante 10 meses.

Meses después relata: "él, (el padre), ha sido todo, todo para mí; todo lo que hago es por él" "ya no quiero" dice con sollozos, "todo él, todo él, todo él".

Cómo si ese "todo" la llenara al grado de la náusea que ni con su vómito lograba expulsar, gestándose así el deseo de NADA. ¿Qué significaba para ella ese todo que la saturaba?

La otra mujer de la que habló su madre, ¿no sería acaso ella misma?. En varias ocasiones habla de una gran culpa por ser la consentida del padre, su madre quedaba entonces en segundo término, culpa de haberse colocado en medio de los dos, de su regocijo por las "complacencias" del padre hacia ella, provocando el disgusto y rivalidad en su madre. "Es como si yo fuera su esposa". Culpa que la llevaba a sentir que merecía NADA.

Pareciera como si el único recurso que le quedara para evitar la realización de su deseo fuera renunciar al cuerpo; de otra manera sería insoportable el peligro de acceder al padre. El peligro de acceder a él estaría latente en todo momento y su consumación sería la puerta a la locura, perdiendo todo lazo social. ¿Cómo ser la hija, esposa, madre de sus hermanos?

Su síntoma se teje como una obra de arte, una red de protección hacia el incesto, evitando así la muerte psíquica, al no haber un límite, al no haber ley que la contenga crea la suya propia, su propio NO al cuerpo.

Con estas interpretaciones no queremos plantear que la problemática responda exclusivamente al análisis propuesto, pero si queremos relevarlo, porque nos parece que hasta la fecha, es obvio que de los otros aspectos, biológicos, nutricionales, etc., se hablan mucho más frecuentemente al tratar estos tópicos.

Pasemos ahora a la educación especial:

La Dra. Zardel Jacobo, psicoanalista, ha estudiado a lo largo de varias décadas la educación especial12. Parte de su trabajo para recepción doctoral consistió en la comparación de dos centros educativos en los que se atiende chicos y chicas con parálisis cerebral, (PC), a través de un análisis cualitativo, en el que estudió las relaciones de estos chicos con parálisis cerebral y su entorno: padres, maestros, terapeutas, así como el ambiente escolar: aulas, materiales, currícula, etc. Entre sus objetivos destaco, por parecerme sumamente relevante, la intención de abrir espacios y experiencias de investigación, en dónde, conjuntamente con personas con compromiso orgánico, o de cualquier otra índole, se puedan iniciar los estudios de las diferencias. Se requiere documentar, analizar, discernir, "las formas alternas de construcción de representaciones, imágenes y simbolizaciones del cuerpo, las diversas formas de experienciar la especialidad, la temporalidad"

Lo que investigó fue muy interesante: cuando los diferentes actores que trabajan o viven con este tipo de niños, y tienen una concepción no premeditada o estereotipada de éste, lo cual implica por ejemplo: el "pobrecito", "no puede", "es deficiente", etc., ponen en juego una conceptualización diferente que implica apostar a que el niño puede, los resultados fueron completamente diversos, pues se revierte la dis-capacidad. "Observamos la diferencia entre asistencia, que reitera el déficit del otro, y la convivencia, que refiere a una ética de la fraternidad cimentada en el concernimiento. Si éste se da por parte de docentes, padres, niños, la discapacidad se oscurece, se vela y emergen potenciales inesperados en los niños. La discapacidad no está en lo biológico, sino en la función de la apertura, la disponibilidad de direccionar a la diferencia, en el llamado que se les haga, en la escucha que se les atienda, en lo que vincula, en el convivir, en el conversar, en el ser todo oído para el otro"13

Los sujetos en esa condición, resultaron con muchas más posibilidades de una vida con mayor orientación a los deseos de cada uno, menos orientada a ser apéndices de sus madres o padres, y por lo tanto, más placentera. Esto es muy obvio en los dibujos que hacen de sí mismos, en los que se representan, salvo raras excepciones, igual que como sus hermanos que no padecen PC, sin sillas de ruedas o muletas. Una de las conclusiones del estudio, además de retomar la singularidad de cada sujeto, propone impulsar, de dicha singularidad, lo que en ellos resalta cuando se trabaja en esta perspectiva diferente: La vista. La mirada de los niños con PC es aguda. De la misma manera como se ha demostrado que algunos autistas han desarrollado sus potencialidades simbólicas, al grado de llegar a ser grandes matemáticos o músicos, el reto con la PC es encontrar cómo impulsar esa potencialidad en la vista, en cuestiones que en la vida cotidiana revaloricen esta característica distintiva en los sujetos con PC. Así, uno de los retos importantes desde esta óptica, que implica un trabajo diferente con la discapacidad, será ponerla en juego, seguir trabajando con estos supuestos, esta otra mirada, para ir revalorizando esta (s) diferencia (s) en el ánimo de "deconstruir la significación unívoca de discapacidad" imperante hasta nuestros días. "Nos esperan otras realidades por fundar, otras prácticas, otras relaciones, quizás una educación de las diferencias por venir que nos hermane a todos en nuestras alteridades"14, plantea la Dra. Jacobo, como uno de estos retos.

El siguiente punto que trataremos será el del cuerpo femenino y sus múltiples significaciones tanto personales como sociales:

Respecto al tema de la feminidad, las vertientes son múltiples. Pareciera que el cuerpo de las mujeres se ha prestado y se sigue prestando para depositar en él múltiples significaciones sociales, entre otras razones por estar asociado con la posibilidad de la procreación y el goce sexual. El enorme peso social que tienen los significados de la maternidad y la sexualidad femeninas han sido en parte responsables de grandes atropellos y discriminaciones en el cuerpo femenino.

Para muestra de esto último, un botón, en el que es evidente el uso del cuerpo del otro, sin su consentimiento:

El caso en cuestión es el de Waris Dirie15, bella modelo somalí, sometida desde su muy temprana infancia a la ablación: operación quirúrgica en la que cortan el clítoris, y en el caso de Somalia, país de origen del caso en cuestión, mutilan además, parte de los labios menores, dejando únicamente un pequeño agujero, del tamaño de un chícharo, para orinar y desechar la sangre menstrual.

La historia de esta mujer, que pasó de ser prácticamente una paria del desierto, a triunfar siendo la primera modelo africana negra, en tener un contrato en exclusiva con Revlon, la conocemos a través de diversos textos autobiográficos, escritos entre 1997 y 2007. En ellos narra su salida de Somalia prácticamente azarosa, pero asentada en su férreo espíritu rebelde; su éxito como modelo y el regreso radiante a su tierra, 20 años después.

Nacida en el desierto, en la miseria absoluta, sin siquiera poder calzar unas sandalias que la protegieran del suelo calcinante, lleno de piedras, cuenta: "no teníamos nada, ni casa, ni agua; éramos nómadas… pero teníamos rebaño y a nosotros mismos". Narra su infancia en una familia completamente tradicional, en la que el padre golpeaba para educar, y la madre tenía una preocupación fundamental: que sus hijas fueran puras y vírgenes. Por tal motivo, las llevó a muy temprana edad, (nuestra protagonista tenía 5 años), "por amor a mi" dirá la pequeña, a la ablación junto con su hermana. Pero sólo una de ellas saldría "bien librada" de semejante tortura: Waris sobrevive, la otra, muere desangrada. Por este hecho la futura modelo concluye: ella murió, "y yo, desde aquel día, supe que nada podría destruirme".

Utilizó su triunfo en las pasarelas para denunciar el trato discriminatorio de las mujeres: "Cuando empecé a hablar sobre la ablación en Estados Unidos, me sentí culpable, porque estaba criticando la cultura de mi familia amada. Hoy me dedico a conseguir medios para formar maestros en Somalia, para educar a niños y a sus madres. Lo he logrado con la mía. Veinte años después de escaparme de mi casa, he vuelto a Somalia. Me reencontré con mi madre y ya piensa como yo. ¡Hay esperanza!"

Waris Dirie dejó atrás el modelaje, el cine y la moda. Como embajadora de Naciones Unidas recorrió África y consiguió que 15 países penalicen la mutilación femenina. Ha creado la fundación Desert Dawn para luchar contra esta violencia contra las mujeres. Sin duda es ejemplo de cómo es posible el cambio de significación, no sólo personal, sino social.

Nuestro siguiente punto, respecto a la sexualidad femenina, será analizar algunas de las implicaciones que conlleva la posibilidad de dar vida a un nuevo ser. Esta cuestión ha ubicado a las mujeres en el hecho de ser susceptibles de intercambio de botín de guerra, tanto en los lejanos países africanos, como en nuestro México actual. También han sido obligadas a tener los hijos, producto de la violación de los soldados invasores, al prohibirles el aborto, aún en estas circunstancias. Es decir, las han convertido en "cuerpos de guerra".

En la matanza de Acteal, perpetrada en el municipio de Chenalhó, ubicado en la región de los Altos de Chiapas, al sureste de México, el 22 de diciembre de 1997, se evidencia esta significación de género: el relato de Micaela de 11 años, una de las sobrevivientes por haber quedado atrapada debajo del cuerpo de su madre acribillada, resalta las frases de los asesinos, ensañados con las mujeres embarazadas: "hay que acabar con la semilla", decían. Desvistieron a las mujeres muertas y les cortaron los pechos, a una le metieron un palo entre las piernas y a las embarazadas les abrieron el vientre y sacaron a sus hijitos y juguetearon con ellos, los aventaban de machete a machete…16" (Testimonio de Micaela ante Derechos Humanos).

Esta historia escalofriante, muestra cómo los paramilitares se ensañan específicamente con los cuerpos de mujeres y madres embarazadas. La pregunta es ¿por qué?, ¿qué les significaba para no sólo asesinarlas sino mutilarlas?, ¿querrían dejar un mensaje a sus familiares y amigos, de cómo la intención desde el poder puede ser la "destrucción total", intentando "acabar con la semilla"?

Otro punto importante respecto a las mujeres y sus cuerpos, es la búsqueda de arrebatarles la decisión de tener o no hijos, de tener los que desee y de decidir sobre si quieren o no, gestar en su cuerpo un nuevo ser. La conquista en el D. F. sobre la interrupción temprana del embarazo, abrió la puerta a los demonios conservadores. Como contraste a esta legislación progresista y podríamos decir, como respuesta a ella, tenemos la barbarie que están sufriendo las mujeres de Guanajuato, México. Delatadas por sus médicos, aún antes de ser atendidas, sufren en promedio entre 25 y 35 años de cárcel, acusadas de "asesinato con parentesco", algunas de ellas por haber abortado espontáneamente y otras por haber ejercido su derecho a decidir sobre la posibilidad de ser madres o no. En ese estado se incrimina a las mujeres que no se adecuan a la norma de responder al mandato "natural" de procrear los "hijos que dios les mande". Es decir se les condena por no responder al mandato que la "naturaleza" les impone de donar su cuerpo, como si de una máquina de hornear se tratara, para que la especie no se "extinga", en un mundo súper poblado (7 mil millones). Y entonces la pregunta es: ¿de quién es el cuerpo?, ¿quién lo gobierna?, ¿quién o quiénes pueden tomar decisiones sobre el mismo?, ¿son diferentes la mujer y su cuerpo?.

Estas aberraciones en el cuerpo femenino obviamente no reconocen la diferencia entre cuerpo biológico, que se aferran en imponer con la bandera de lo "natural", y cuerpo simbólico, que como hemos planteado a lo largo de este recorrido, es un cuerpo marcado libidinalmente por el Otro, por los otros, con una historia personal y en un contexto social específico. Por ello la sexualidad humana está regida por el erotismo y no por el sexo.

Parafraseando a Bataille: El erotismo, anclado en el cuerpo y enriquecido por el lenguaje, lejos de ser un mero estimulante de la reproducción de la especie, es un elemento más allá de la biología y está presente en toda actividad trascendente del ser humano.

Por último, un tema interesante y polémico de por sí, la homosexualidad. Candente por la decisión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación de aprobar los matrimonios entre personas del mismo sexo y posibilitar que adopten hijos, conformando así, un nuevo modelo de familia, en el segundo semestre de 2010.

La homosexualidad ha pasado en los últimos 100 años, desde ser considerada una "aberración", una anomalía psíquica, en la primera mitad del siglo pasado, siglo XX, hasta ser eliminada en los últimos tiempos, (pero apenas en la década de los 70s,) de la lista de enfermedades mentales de la American Psychiatric Association (APA). Más de quince años después, prácticamente a finales de siglo, en 1987, desaparece de la terminología psiquiátrica mundial el término "perversión", al que se encontraba íntimamente ligada la homosexualidad, siendo reemplazado por el de "parafilia", en el cual ya no se incluye la homosexualidad, quitándole de esta forma, la idea de "enfermedad", o "desviación".

En contraposición, resulta sorprendente que el psicoanálisis se interesara en esta problemática desde principios del siglo pasado. Es en el mismo texto en que Freud trabaja su concepto de pulsión ("Tres ensayos de teoría sexual"), en el que se pregunta y debate sobre la homosexualidad17. De esta forma, es desde l905, que con los medios teóricos con que contaba, Freud rompe con el discurso psiquiátrico de fines del siglo XIX, que consideraba la homosexualidad como una tara, una degeneración que caracterizaba, a juicio de algunos de ellos, una "especie" o una "raza" siempre maldita, reprobable, indeseable. De esta manera, pone en cuestionamiento los criterios de "salud" – "enfermedad", construidos sobre la base de lo que se considera "normal".

Desde la óptica de la "normalidad" impuesta entre otros por la tradición judeocristiana, dicha "especie" "transgrede" las leyes de la familia al entregarse a prácticas sexuales "anormales", "demoníacas", "desviadas", "bárbaras" y altamente reprobadas por la Biblia, su libro sagrado, en el cual están escritas las conductas deseables e indeseables o pecaminosas.

Desde el punto de vista del psicoanálisis, la homosexualidad es teorizada como un cambio de objeto en la pulsión, como lo son otros muchos, en la vida sexual del sujeto. Esto permite incluso pluralizar el término a "las homosexualidades", para significar que se trata menos de una estructura, que de un componente de la sexualidad humana, suscitadora de una pluralidad de comportamientos, tan variados como en cualquier otro tipo de conducta sexual.

Al desvincular a la homosexualidad de la vertiente innata o natural, se abren las posibilidades para intentar comprender su génesis y sus diferentes estructuras, en lugar de valorizarla o juzgarla.

Sin embargo, todo este debate, este rico proceso, toda esta revolución sexual del siglo XX y principios del XXI, intenta ser ignorada por algunos jerarcas de la iglesia y algunos legisladores mexicanos. Es de todos sabido que últimamente hemos tenido que soportar la retahíla de incoherencias y denostaciones que algunos "personajes" indeseables de la política y del clero han utilizado para referirse despectivamente a los homosexuales, sujetos de una nueva legislación en el D. F. que les otorga la posibilidad de contraer matrimonio y de adoptar niños, abriendo el legislador la idea tradicional de "familia".

Veamos sólo algunos ejemplos de estas declaraciones, perlas de discriminación e ignorancia que promueven la marginación y el odio.

Lunes 9 de agosto de 2010: Periódico La Jornada:18

"Inmoral" el aval de la Corte a las bodas gay", "es una aberración", "no puedo dejar de llamar 'mal al mal'" Norberto Rivera.

16 de agosto de 2010: La Jornada19:

"Más dañinos que el narco, leyes del gobierno de Ebrard". Arquidiócesis.

"La adopción en matrimonios gay, una atrocidad, destruye familia" vocero Hugo Valdemar.

Diputado local panista de Yucatán, Renán Barrera. En Mérida declaró que los matrimonios entre homosexuales van contra la naturaleza y los designios de Dios, quien por eso quemó Sodoma y Gomorra. (citado por Julio Hernández, periódico La Jornada).

Sin embargo, hay que reconocer también, que de 2010 a la fecha, diciembre de 2012, esta problemática no ha dejado de causar polémica y ha obligado a las autoridades a legislar al respecto: el 6 de diciembre de 2012, la primera sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, abrió la puerta para que parejas gay puedan ampararse en los diferentes estados en los que no está permitida su unión legal, a través del matrimonio, con el argumento de que "la autoridad impugnada había cometido actos 'claramente discriminatorios' en su contra, porque la negativa fue 'con base en la preferencia sexual de las personas', que se traduce en exclusión arbitraria de las parejas homosexuales, a la institución matrimonial". Incluso argumentaron los jueces, que esto era una "doble discriminación", ya que "priva a la pareja homosexual de los beneficios del matrimonio, incluidos los materiales". "A partir de esta decisión", postularon los magistrados, "las parejas gay que quieran casarse en cualquiera de las 31 entidades que no reconocen estos matrimonios - la única que legalizó estas uniones es el Distrito Federal-, podrán solicitar amparo, alegando su derecho a la no discriminación y a la no desigualdad, tomando como base los criterios adoptados por la primera sala en los tres casos que resolvió… ." "La resolución de los ministros es trascendental, porque señala que la pretensión de la legislación oaxaqueña, de que el fin del matrimonio es "procrear para perpetrar la especie, viola el principio constitucional de autodeterminación de las personas y el derecho al libre desarrollo de la personalidad de cada individuo"20

Así, podemos concluir, que es a partir de cuestionar a la sexualidad en general, como una construcción ideológica, que excede cualquier realidad anatómica, cualquier determinación de la "naturaleza", como se posibilita el camino para abrirse a nuevas perspectivas sobre la misma, teniendo como base el respeto a la diferencia (en este como en otros ámbitos).

Es ésta, desde mi perspectiva, la contribución del psicoanálisis en un ámbito más allá del estrictamente clínico: aportar elementos que permitan ampliar el análisis y la investigación sobre la sexualidad (entendida de manera amplia, como lo postula su marco teórico), en un intento por romper o abrir la visión sobre estos estigmas, que están todavía insertos en nuestras sociedades, permeando nuestros juicios, razonamientos y sentimientos sobre las problemáticas en cuestión. Todo ello en un intento por cambiar la desigualdad, la discriminación y la exclusión.

 

BIBLIOGRAFIA

Bataille, G. El erotismo. Tusquets, editores, S. A. Barcelona, 2002.

Freud, S., Breuer, J. Estudios sobre la histeria. (1895). En Obras completas. Tomo II, Editorial Amorrortu, Buenos Aires, Argentina, 1978

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Periódico La Jornada: Lunes 9 de agosto de 2010.

Periódico La Jornada: Lunes 16 de agosto de 2010.

Periódico La Jornada: Jueves 6 de diciembre de 2012.

 

 

REFERENCIAS

1 Psicoanalista
2 Sigmund Freud,  Josef Breuer,  Estudios sobre la histeria. (1895).  En Obras completas. Tomo II, Editorial Amorrortu, Buenos Aires, Argentina, 1978
3 Sigmund Freud, El problema económico del masoquismo. Obras completas. Tomo XIX. Amorrortu editores. Buenos Aires, Argentina, 1979
4 Significante: término introducido por Ferdinand de Saussure (1857-1913) en el marco de su teoría estructural de la lengua, para designar la parte del signo lingüístico que remite a la representación psíquica del sonido, (o imagen acústica), por oposición a la otra parte, o significado, que remite al concepto. Retomado por Jacques Lacan como concepto central de su sistema de pensamiento, en psicoanálisis el significante se convierte en el elemento significativo del discurso (consciente e inconsciente) que determina los actos, las palabras y el destino de un sujeto sin que él lo sepa, y a la manera de una nominación simbólica. En: Roudinesco  y Plon, Diccionario del Psicoanálisis, Editorial Paidós, Buenos Aires, Argentina, 1998, pág. 996
5 Jacques Lacan. Seminario 11 “Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis” (1964). El inconsciente freudiano y el nuestro . Clase del 22 de enero. Editorial Paidos, Barcelona,  España, 1987.
6 Sigmund Freud., Tres ensayos de teoría sexual. (1905). En Obras completas. Tomo VII, Editorial Amorrortu, Buenos Aires, Argentina, 1978. pp. 123
7 Jacques Lacan. Seminario 1, “Los escritos técnicos de Freud”, (1953-1954) Clase 7, La tópica de lo imaginario, 24 de febrero de 1954. Coedición Ateneo de Caracas/ Paidos,  1981.
8 Op. Cit.
9 En “El chiste y su relación con el inconsciente”, la condensación aparece como una de las técnicas responsables de la producción del chiste, pero en ciertos casos adopta una nueva modalidad: la acompaña la formación de un sustituto, es decir, de una nueva palabra. El ejemplo más célebre es la condensación realizada entre las palabras familer y millonnaire, en el neologismo famillonnaire . Jacques Lacan, en su seminario de 1958, Las formaciones del inconsciente,  interpreta este chiste en el marco de su teoría del significante. En ella la condensación se identifica con la metáfora, que interviene donde el sentido se desprende del sin-sentido: del sin-sentido del término famillonnaire surge un sentido, el de tener familiaridad con un millonario. En: Roudinesco y Plon, op.cit. pág. 186
10 En varias oportunidades Freud menciona las diversas modalidades de funcionamiento del desplazamiento, en especial las ligadas a la proximidad y la analogía, pero no las teoriza. El lingüista Roman Jakobson (1896-1982) introducirá esa teorización articulando las figuras retóricas de la metáfora y la sinécdoque con los procesos de simbolización basados en la semejanza (en el caso de la primera) y la contigüidad o proximidad (en el caso de la segunda), señalando que estas dos operaciones, que constituyen la bipolaridad inherente a todo lenguaje, se encuentran en el funcionamiento del sueño descrito por Freud. Jacques Lacan se basa a su vez en esa propuesta para repensar en el marco de su teoría del significante, la concepción freudiana del trabajo del sueño. Contrariamente a Jakobson, el asimila la condensación a la metáfora y el desplazamiento a la metonimia. En: Roudinesco y Plon, op. Cit. pág. 218
11 Elia Gloria Arriaga Bayardi.  Comunicación personal
12 Zardel Jacobo Cúpich. “El sujeto bajo el signo de la discapacidad: Un acercamiento a la dimensión subjetiva”. Tesis que para obtener el grado de Maestría en Teoría Psicoanalítica. Centro de investigaciones y Estudios Psicoanalíticos. Diciembre de 2009.
13 Op.cit. pág. 155
14 Op.cit. pág. 157
15 Información obtenida en Internet. Entrevista realizada en Barcelona por Víctor Amela, periodista y escritor
16 Rosalva Aída Hernández Castillo (coordinadora)  “La otra palabra. Mujeres y violencia en Chiapas, antes y después de Acteal”. Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS), Grupo Internacional de Trabajo sobre asuntos Indígenas (WGIA), Copenhague, Dinamarca. pp. 29-30
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Sigmund Freud, Tres ensayos de teoría sexual. (1905). En Obras completas. Tomo VII, Editorial Amorrortu, Buenos Aires, Argentina, 1978. pp. 124-134

18 Periódico La Jornada: Lunes 9 de agosto de 2010
19 Periódico La Jornada: Lunes 16 de agosto de 2010
20 Periódico La Jornada: jueves 6 de diciembre de 2012

 

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