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LA MANZANA DE ADÁN
UN ESTUDIO SOBRE LA SEXUALIDAD:
EL PADRE DE LA HORDA Y LA MUJER

MARCOS MARTÍNEZ R. *

 

Resumen: Adán y Eva fueron los primeros seres humanos que habitaron la tierra. En este mito del origen de la humanidad, Adán es tentado por Eva a comer el fruto prohibido. Evento que puede interpretarse como la pregunta ¿qué quiere la mujer? que la mujer ofrece al hombre pero que él desconociendo la respuesta se atraganta sin siquiera digerir. Este evento de comer el fruto prohibido conlleva a que la humanidad domine la tierra, esto es, el origen del ser humano civilizado. Al relacionar este evento con el mito de la horda primordial que Freud propone en Tótem y Tabú surge la duda por la participación de la mujer en el origen de la Cultura y, por qué no explica su papel en los primeros días de la humanidad en sociedad. El propósito del presente escrito es mostrar que la mujer sí es pieza relevante en el origen de la Cultura. La mujer como poseedora de un saber, un saber –dialectico– que promueve un avance pero a la vez se opone a este y franquea el desarrollo.

Palabras clave: Lacan, Deseo, Goce, Feminidad, Formulas de sexuación, Horda primordial, Seminario Encore.

I. SOBRE EL ORIGEN DE LA CULTURA

En Tótem y tabú,1 Freud da respuesta al enigma del origen de la exogamia. Tomando de la clínica con neuróticas y a las sociedades primitivas que aún persisten en la actualidad, nos presenta esta teoría del origen de la sociedad a partir de la horda primordial.2

La historia antes de la historia parte de una horda. Esta horda era gobernada por un padre violento y celoso, que reservaba para sí a todas las mujeres y expulsaba y castraba a todos los varones. En este primer momento del origen de la cultura y el lenguaje, el padre es omnisciente, los hijos castrados y, de las mujeres (fuente de goce, acaso) no se sabe. El padre, único en obtener disfrute de la mujer, expulsaba y castraba a todos (en lo Real); para los varones, su única manera de obtener gratificación del objeto-mujer es crear su propia horda y advenir él mismo una repetición del padre primordial –o por qué no, re-petición del goce de la mujer, cuestión que revisaremos más adelante-. La otra manera, más común y esperada es que un varón rete al padre, lo venza y él mismo advenga padre violento, celoso y castrador.

En este primer momento (de la pre-historia) el hombre es uno más de la manada, nada lo diferencia de los animales salvajes que habitaron la Tierra hace millones de años. El cambio-evolución ocurrirá en el segundo momento: los varones se unen, matan al padre y lo devoran.

Cuestionamientos: ¿Qué hizo que los varones decidieran unirse y asesinar al padre castrador? Este sistema de un Padre único fálico y cientos de hombres castrados persistió por miles de años. Luego entonces, ¿qué hizo cambiar este sistema que a cualquier especie animal le permite los principios de supervivencia y perpetuación de la especie? Acaso aquí se conjunta un hecho biológico evolutivo del desarrollo del sistema nervioso, y el movimiento pulsional hacia el placer obtenido con el representante objeto-mujer, representante del primer objeto de gratificación pulsional; y a todo esto, ¿qué suceso provoca esta convergencia entre biología y subjetividad? Se puede pensar que la mujer tentó, sedujo al hombre y provocó en él una falta. Tal cual la mujer histérica provoca y evidencia la falta en el Otro.

Tercer momento, tres son consecuencias produce la muerte del Padre.

a) Los varones tenían sentimientos de odio-amor 3 hacia el padre. Tras la muerte del padre, en lugar de cumplir y satisfacer su instinto de poseer a la mujer ocurrió que esto despertó sus mociones tiernas. “Aconteció en la forma de arrepentimiento; así nació una conciencia de culpa que en este caso coincidía con el arrepentimiento sentido en común.” 4 La Ley surge de este hecho. Aquí se toma un mensaje explicito dirigido al hombre: está prohibida la procreación y el comercio sexual con la mujer de tu horda.

Y a la mujer ¿qué se le prohibió?

Para no repetir la vivencia paterna, los hermanos hasta entonces rivales que amenazaban con perpetuar la lucha entre ellos, erigieron la prohibición del incesto, situación que permitió la convivencia. Ahora bien, es una condición de acceso a la Cultura resignarse a realizar este deseo incestuoso, no obstante, esta resignación es la fuente del mismo malestar del hombre, síntoma de la Cultura 5.

b) No olvidar que tras el crimen, los hombres de la horda devoraron al padre. Aquí se presentó el precursor del banquete totémico “acaso la primera fiesta de la [recién nacida] humanidad, repetición y celebración recordatorio de aquella hazaña memorable y criminal con la cual la vieron comenzar tantas cosas:” 6 cultura, ética, religión, instituciones sociales, la Ley, la justicia. La conciencia de culpa y el arrepentimiento por tal crimen dio lugar al intento de calmar estos sentimientos y apaciguar al padre muerto mediante la obediencia de efecto retardado 7. Y esta obediencia, es antecesor de la veneración a un Dios. Un triunfo sobre/desde el padre tirano: para no repetir el asesinato del padre, seguido de la añoranza por el padre, de arrepentimiento e intentar la reconciliación.

A partir de este suceso, Dios toma como modelo al padre, un padre enaltecido al que se desea su muerte pero a la vez su amor y reconciliación (la tragedia de Edipo).

c) El parricidio cometido por la banda de hermanos dejo huella en la historia de la humanidad procurando su expresión en las formaciones sustitutivas: la religión, las instituciones sociales (matrimonio, gobierno, pedagogía) y por supuesto, un conjunto de normas y reglas que permiten la convivencia entre hombres y a la vez permiten recordar el crimen para luego evitarlo. Es el caso de no asesinar al prójimo, no codiciar a la mujer de otro (y no otro que el padre), amar y respetar a los padres (es decir, no cometer el acto de parricidio). Así tenemos que la culpa, egocentrismo, avaricia, envidia, parricidio son elementos propios de la civilización del hombre 8.

 

II. LA DISCORDIA EN TORNO AL ROL FEMENINO

En el apartado anterior se ha revisado la ambivalencia de los hijos hacia el padre primordial que luego lo asesinan, lo devoran y adviene la instauración de la Ley y nacimiento de la civilización. Todo un acontecimiento en la historia del hombre. Cabe cuestionar ¿cuál era el papel de la mujer en la horda primordial? ¿Reproducción (perpetuación de la especie o re-petición ¿de qué/quién?), objeto de deseo, objeto-fin de satisfacción pulsional? ¿Qué rol tuvo en el crimen cometido por los hombres? ¿Era víctima de los abusos violentos del padre o transgresora o provocadora de conflictos?

Como en muchos escritos de psicoanálisis, la ruta a seguir no es la fisiología o la bioquímica en el estudio de la sexualidad y la diferencia de sexos: en nada ayuda a responder a nuestras preguntas del papel de la mujer en la horda. Se puede pensar que la mujer produjo el deseo –aunque, quizás ya estaba presente, pero su expresión permaneció atenuada. O simplemente no había (deseo) si consideramos los primeros homínidos como animal netamente biológico dominado por el instinto y la fisiología– al provocar la falta. “El deseo no se estructura según la naturaleza, sino en términos simbólicos, según las marcas del goce en su cuerpo que la historia del sujeto viene a insertar” 9. Así, tenemos el esquema.

Mujer causa de falta deseo crimen Cultura

Antes de este evento –el crimen de asesinar al padre– es posible considerar la sí complementariedad sexual entre el Padre y la Mujer. Sin embargo, para comprender el papel de la mujer en el origen de la cultura, un nuevo término ha de considerarse: el goce. Hay entonces, un goce Otro que acarrea a la muerte del Padre.

A partir de lo anteriormente enunciado propongo dos vías para intentar comprender el rol de la mujer. Un primer abordaje concierna a la representación de la mujer a través de los siglos: la mujer inferior y sumisa; la mujer-madre; la mujer seductora-instigadora y transgresora-pecadora.10

Del lado de la mujer como sumisa y víctima, estereotipo que ha permanecido a través de los siglos, el movimiento feminista se levanta en su defensa y se oponen a la opresión masculina. A pesar de todo, la imagen de la mujer débil es una idea generalizada e incluso muy difundida en todo el mundo, véase el caso de la mujer mexicana “fiel, sumisa y virgen” que ha de soportar los golpes de la vida y del esposo pues “así lo manda Dios”; o la mujer del medio Oriente, de India, de Japón y de la religión judío-católica, todas ellas minimizadas y despreciadas. La sexualidad no es para la mujer. “Criatura secundaria, inferior al hombre en razón y virtud, la mujer no está hecha a la imagen de Dios”.11

La madre ocupa un lugar particular en la historia, sobretodo como representante de la fecundidad –perpetuación y sobrevivencia de la raza humana- al igual que como proveedora de amor y protección. No obstante, hay que hacer la puntuación que la veneración de la madre lleva consigo al rechazo de su sexualidad. La promoción de la mujer-madre “participa en la represión, y permite disfrazar el escándalo constitutivo de la sexualidad humana: su independencia frente a las finalidades reproductivas. No es una casualidad que el cristianismo, más que cualquier otra formación cultural, ha elegido la concordancia del acto sexual y la intención de la concepción: es la religión de la virgen. La esperanza de los teólogos después de San Jerónimo, es suprimir lo sexual de la procreación, acompañada de una idealización de la madre, de su desexualización, hasta concebirla como virgen”.12

En el tercer grupo, la mujer es representada como un ser peligroso y seductor, sin olvidar que también es la prostituta y la bruja-sabia en los arcanes de la historia de la humanidad. Un enigma que causa la perdición de quien se adentra a sus falanges. “Al acentuar la sexualización del pecado original, la Edad media apartará en un lugar lejano la imagen de una sexualidad femenina desmedida. Antes de Eva hay hombres machos y hembras a quien Yhavé dijo «¡Multiplíquense!»[…]. Con Eva llegan al mismo tiempo la mujer, el placer […] y lo sexual, ahí donde había antes nada más que hembras consagradas a la conservación de la especie”. 13 En psicoanálisis, se le otorga un lugar particular: es La mujer. Esto incluye a la mujer representada por la feminidad en la histérica.

En la horda primordial, el padre era el amo y la mujer la esclava, en este sentido, la mujer sumisa e inferior lo mismo que la madre fueron las primeras víctimas en la historia de la humanidad. Y a pesar de todo, un tercer grupo de mujer surgió 14, de ella broto la semilla que dio lugar al crimen perpetrado por los varones: es la mujer transgresora, puerta del infierno, causa del deseo.

Un segundo abordaje, del lado de Lacan, es pensar a la mujer y la feminidad a partir del goce. Ya en el seminario XX Encore, Lacan da cuenta de un goce que se opone al goce fálico-sexual y adjudica a la mujer un goce Otro. 15 Para abordar este punto, la línea a seguir es el estudio del goce, concepto lacaniano que se “plantea como una instancia negativa que no permite reconducirse ni a las leyes del placer, ni a la preocupación de autoconservación, ni a la necesidad de descarga de excitación”. 16 Sin embargo, ¿por qué el goce en el hombre no es el mismo que el goce en la mujer? Queda claro que el goce masculino es totalmente diferente al goce femenino.

Volviendo al mito de la horda, sólo el padre -no castrado- puede gozar de todas las mujeres; en los hijos por otra parte está la ambivalencia entre gozar como el padre y el temor de ser castrado. Goce evitado y atenuado por la instauración de la prohibición del incesto 17, sólo el Uno, el urvater puede gozar.

Siguiendo a Serge André 18, quien comenta a Lacan en el Seminario Encore, se distinguen dos tipos de goce: uno fálico (sexual) y uno femenino (Otro, del ser). El goce sexual tiene como efecto prohibir ese goce Otro 19. La existencia de este goce Otro o el goce femenino permite comprender las formulas matematizadas de los esquemas cuánticos de la sexuación

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El lado derecho corresponde a la feminidad. He aquí que , es decir, cada mujer solo parcialmente se inscribe, no-toda, en la función fálica (en la Ley y en la castración). Esto conlleva a formular una interrogante acerca del goce femenino como condición para la instauración de la Ley y nacimiento de la Cultura. En otras palabras, ¿la mujer causa-de-deseo dio lugar a que los varones de la hora mataran al padre castrador y celoso?

Haciendo una escansión hasta aquí, es el momento de postular que La mujer es cómplice e instigadora del crimen de asesinar al padre. “Radicalmente «inocente» y ajena al acto, la mujer queda señalada, por medio de la seducción, como la instigadora” 20. Se da una doble versión, ya que ahí donde hay goce (del padre) la mujer tentará al deseo (del hijo). Pero una vez instaurado el deseo, y habiendo fracasado en la reintegración de su producto, la mujer, de nuevo como un reverso de la cultura, promoverá un goce-Otro 21. La mujer viene a ser un síntoma de la «norma» (socio) cultural, a la que señalará a la vez un sentido y un reverso.

 

III. ¿POR QUÉ LA MANZANA DE ADÁN?

El mito del origen del ser humano que nos aporta la religión católica-cristiana se lee en el Génesis del Viejo Testamento. Adán y Eva vivían en el paraíso. No había carencia, el ser era uno con Dios 22. El goce de Eva fue despertado por la serpiente, un significante del Saber, una manera de presentar la pregunta al Otro ¿qué quiere la mujer?

Eva comió el fruto del árbol prohibido, luego de darse cuenta a posteriori que eso no podía satisfacer su apetito y que ni siquiera se acercaba a una respuesta opto por ofrecer el fruto a Adán.

El discurso popular nos narra que el fruto –la manzana– se atoró en la garganta de Adán; restos de este suceso es la presencia del cartílago tiroides. Lo que se puede interpretar que Adán no ofreció una solución al enigma de la mujer ya que en el tracto entre el ser y el decir quedo atorada, antes de devenir palabra la enunciación queda como enigma. Así tanto hombre como mujer, hacen la pregunta por la feminidad, cada uno abordándola desde su propia subjetividad, él atormentado-atorado por no responder 23, ella tentando una respuesta (las ninfas, Lilith, María Magdalena 24, Eva, Antígona y la mujer en la horda 25).

Finalmente, dejó abierta la pregunta por el rol de la mujer en la horda primordial que después de cometer el crimen y festejar el primer banquete totémico surgieron todas las instituciones representantes de la Cultura. Y también, un cuestionamiento por el detonante que hizo que los hermanos se unieran. Un enigma que permitió dar un paso 26 de la fisiología a la subjetividad del Sujeto.

 

COMENTARIO FINAL

En la fundación de la Cultura, momento que culmino con el surgimiento de la prohibición del incesto, con las instituciones de la familia, la justicia, la moral, entre otros, Freud propone al padre primordial asesinado por los hijos de la horda. Crimen que marca el inicio de la historia de la humanidad. No obstante, hay que remarcar el olvido del papel de la mujer en este acontecimiento determinante de la humanidad. De ahí que se plantee el estatuto de la mujer en la horda primordial.

El hilo conductor en el presente escrito es la pregunta por el rol de la mujer en el asesinato del padre primordial. Siendo múltiples las versiones de la feminidad –víctima, madre o seductora– se puede aceptar o rechazar su intervención. La primera y la segunda nos muestran que la mujer fue víctima del padre y que su única función era la perpetuación de la especie. Ambas, carentes de sexualidad. Supervivencia y reproducción son dos funciones biológicas que garantica la vida. Pero la causa del salto de una fisiología a una subjetividad es una incógnita. Y en todo esto, no hay duda de la irrupción de la mujer como seductora y provocadora.

Es el momento de postular que la mujer tiene una participante crucial en ese momento histórico que dio lugar a la Cultura o a la humanidad como hoy se conoce. Pero esta postura sólo es posible concibiendo a la mujer como seductora, instigadora y provocadora. Esto es, portadoras de un goce Otro que franquea y desgarra en el orden simbólico. Goce Otro que se vislumbra claramente en la versión seductora y transgresora de la mujer.

 

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Candidato a la Maestría en Filosofía, por la Universidad Nacional Autónoma de México.

 

 

NOTAS BIBLIOGRÁFICAS

1 Freud, S., Tótem y tabú [1912], Obras completas Tomo XII, Amorrortu editores, Buenos Aires, 1985.
2 Propuesta teórica que Levi-Strauss retomará y argumentará en Las estructuras elementales de la paternidad, (1948). No olvidar que fue, junto con Beneviste y Saussure, representante y fundador del Estructuralismo, y que más adelante influyo en la obra de Lacan.
3 Hainamouration, aludiendo al juego de homofonía de la palabra en francés.
4 Freud, (1912). Op. cit., p.144.
5 Freud, S., El malestar en la cultura [1930], Obras completas Tomo XXI, Amorrortu editores, Buenos Aires, 1985.
6 Freud, (1912). Op. cit.
7 Ibíd. p. 147.
8 Y la humanidad se pregunta por qué la ola de terror y violencia actual en todo el mundo.
9 Levy, Danièle, “Lacan, el feminismo y las diferencias de sexo”, En: Zarka, Yves Charles (dir.), Jacques Lacan. Psicoanálisis y política, Nueva Visión, Buenos Aires, 2004, p. 93.
10 André, Jacques, La sexualidad femenina, Publicaciones Cruz O, México, 2000, pp. 14-45
11 Ibid. p. 16
12 Ibid. p. 19
13 Ibid. p. 23
14 “La madre sexual, a la vez primera seductora y objeto de deseo incestuoso por excelencia, reúne todas las condiciones para una postura cerrada, a distancia, de la conciencia” (André, Serge, ¿Qué quiere una mujer?, Siglo XXI, México, 2002, p. 20).
15 Ibid. p. 204-221.
16 Ibid. p. 206.
17 “Sabido es que, creyendo poner término de tal manera a su ambivalencia, se resuelven a matar al padre; consumado el acto, gozan aún menos que antes, puesto que se prohíben a sí mismos, aún con mayor rigor que ambicionaban, instituyendo las reglas del tabú. En la concepción freudiana, el complejo de Edipo y el complejo de castración que se inserta en él, forman una barrera contra el goce”, Ibid. p. 207-208.
18 Ibid. p. 208 ss.
19 “El goce del ser –especialmente del ser femenino, del Otro sexuado como tal- no puede decirse, es arrojado a aquello que subsiste entre los dichos, a título de indecible, de fuera-del-lenguaje”, Ibid. p. 209.
20 Assoun, Paul-Laurent, “Lo femenino o el reverso de la cultura”, En: Freud y las Ciencias Sociales, Del Serbal, Barcelona, 2003, pp. 178.
21 La mujer es el reverso de la cultura. “Ahí donde interviene la sublimación, la feminidad remitiría al Eros; pero ahí donde se manifiesta el trabajo de la pulsión de muerte y sus efectos de agresividad social, lo femenino parece contener unas posibilidades de «reparación»” Ibid. p. 176)
22 Testimonio de la añoranza de la permanencia en el vientre materno antes del nacimiento.
23 La mujer es un escondrijo
24 Acerca de las ninfas, Lilith y Maria Magdalena cfr. Morales, Heli, “En el principio fue la mujer... exiliada”, Trazo Unario. Revista de Psicoanálisis, No. 02, 2010, pp. 33-45.
25 “En el folclore de Montenegro, el origen del mal es una bella mujer: hace que los hombre que la rodean pierdan su equilibrio, literalmente desestabiliza el universo, a todo le da un matiz de parcialidad.” Žižek, Slavoj, El títere y el enano. El núcleo perverso del cristianismo, Paidós, Buenos Aires, 2005, p. 48
26 Pas en francés, tiene una doble significación: como negación (ne…pas) y como paso. Y la homofonía con el “pase”.

 

 

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