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C12

POEMAS


ELENA PRECIADO GUTIÉRREZ (*)

 

 

DE PINTORES

Manet pintó a Mallarmé,
Ravel compuso la música,
con una flauta muy lúcida
inmortalizó el pincel.

A Ortelius lo pintó Rubens
(el flamenco exuberante
que murió cerca de Gante)
con su mundo y unas nubes.

Velasco pintó con luz
hermoso Valle de México
de los colores veo el léxico
moviéndose a contraluz.

Hay días que me agobio y lloro,
tanta historia por saber,
muchos libros por leer…
y a mí se me olvida todo.

 

 

ELOGIO DE UN CAMPO CON DON ANTONIO MACHADO

                                                                                                Para Damián Zermeño Mendoza

Observo en esta casa el plato y el espino.
El lirio y el romero adornan mi camino
y huelo desde lejos la hierba dominante.
La piedra gris y lisa que pisa aquel tunante
quebrada con el mazo, mezclada con cemento,
construye bella casa, hogar del pensamiento.
Se esconden, agachados entre árboles voraces,
malvados personajes que cortan alcatraces.
Con verde prado en patio, decido en este día
buscar un aparato, volver a la poesía.
Hablando con amigos, entrego a otros el trato,
el libro y el trabajo del guapo escarabajo.
Traduzco así las frases de locas experiencias:
Llevar a los turistas por buenas convivencias,
al filo de mañana un rico pajarete
con dulce chocolate para probar la leche
Yo miro desde abajo el cielo y la colina
y en limpio suelo veo maíz, albahaca y chía.
Guiar a mis amigos por donde plantas, quiero
saberlas desde cero con un negro letrero,
decir el nombre exacto: tomate y zanahoria,
limón, durazno y uva, no olvides la achicoria.
Tabaco y campanilla son dicotiledóneas
Orquídeas y azucenas, monocotiledóneas
Y así empieza este ruego buscando algún becerro
que juegue con su madre al ritmo de un cencerro.
Amando bien mi pueblo y usándolo de aliado,
termino en este cerro hablando con Guiomar:
Amor de mi poeta… amor epistolar.

 

 

                        MUSA

Pájaro, cantas las sonoras notas,
viento soplando cardinales puntos,
árboles verdes… permanecen juntos,
piedras grisáceas van labrando gotas.

Nubes sintiendo navegar gaviotas,
Luna, futuro do vivir difuntos,
aguas de mágicos (de Dios) asuntos,
plantas antiguas ¡atrapar las gotas!

Juana todo lo mira… esa mente
que reza, pero observa y hábil suma,
quiere lecturas y su entorno siente.

Busca incesante disipar su bruma,
musa brillante que plasmó consciente
grandes escritos… la más ágil pluma.

 

 

PARASOL DE NIEBLA

Jornada laboral del campesino
Repasa la babosa recostada
Soñando como siempre en la manada
Angosto caminar árbol cetrino

Rasposa la cuchara de aguacero
Hermosa que reposa en su camastro
Pensando allá en su perro y en su hijastro
Que surge de la luna cual lucero

Cenizas del caído cigarrillo
Se limpian con el agua de la danza
Al fin todas las casas de ladrillo

Mueren bajo la luz de la esperanza
Entre aquellos sonidos de cepillo
Y el coagulado azul de lontananza.

 

 

                        MONTAÑA
                                                                        El lago azul de sueño, que ni una sombra empaña,/ es como
                                                                        la conciencia pura de la montaña...
                                                                                                Julio Herrera y Reissig
Expediciones de lejanas vistas…
Naturaleza que despierta, canta,
te cubre con su colorida manta,
te da valor para escalar aristas.

Alta figura de la bella tierra
las rocas te bendicen con sus olas
de mármol, de granito, piedras solas
mirar la inmensidad que nos encierra.

La tienda bajo aquel frugal manzano.
Natura caprichosa, siempre fuerte
adaptas con la mente y con la mano.

Concentración para evitar la muerte,
profunda soledad del ser humano
rogando compañía de la suerte…

 

 

                        NOSOTRAS

La más hermosa de las flores ama
pensando en su futuro de alborada…
una imagen de celestial portada
viajando entre los goces de la cama.

Valiente, luminosa y renovada,
dudando entre la puta con cahuama
o aquella siempre refinada dama,
corriendo como una feroz cascada.

Así somos y con amor pasamos
antigua información mitocondrial
tratando de salir de antiguos amos

buscando hasta la fecha una señal
sin blancos y tradicionales ramos…
Girando como siempre en espiral.

 

 

BOSQUE DE DUDAS

Hojas dichosas de plateado encino
Cubren el suelo sensitivo y plano
Árbol consciente mirará montano
Mientras viste de plata ese camino

Esparcidos en suave remolino
Agradecen y comparten al manzano
Los rayos que visitan este llano
Revueltos en la falsedad del pino

No sé nada ni de la piedra dura
Ni de bosques o de los amplios valles
Solo sé que conozco la pavura

Del dolor: caminar entre las calles
Saberme vivo sin saber la cura
De los árboles todos sus detalles.

 

 

PUESTA DE SOL
                                                                        Gemían los rebaños. Los caminos/ llenábanse de lúgubres
                                                                        cortejos;/ una congoja de holocaustos viejos/ ahogaba los
                                                                        silencios campesinos.   
                                                                                                Julio Herrera y Reissig

Entras por ventanas de rostro triste
púrpura herida por cristales propios
sangre derramando por todas partes.
Ante tan brillantes colores, luces,
árboles se marchitan, mueren hojas,
dando tonos anaranjados, rojos.
Plantas y arbustos, setos, flores, pasto…
quietos embalsaman dorada vista,
alma que guarda el arrebol instante,
tarde húmeda, luminosa, parda.
Bien conozco este panorama diario,
pero el ocaso lo transforma, cambia,
hoy se siente extraño, dorado, seco.

 

   
* Elena Preciado Gutiérrez (México, 1983) es redactora, creadora de contenidos y traductora de inglés y francés. Entre sus publicaciones se encuentran Los mil y un fantasmas de Alexandre Dumas (Sudamericana, Argentina), Junto a un muerto y otros cuentos de terror de Guy de Maupassant (Sudamericana, Argentina), el libro de poemas Barranca de Cesar Arístides (Agrupación para las Bellas Artes, México), algunos cuentos de Flaubert, London, Melville, Saki y Dickens para la antología La terrible cordura del idiota (Debolsillo, México) y más de treinta libros de no ficción como Los niños de Irena de Tilar Mazzeo (Aguilar, México), Lo que he aprendido en la vida de Oprah Winfrey (Fontanar, México) y Una hija diferente de Maria Toorpakai. (Aguilar, México). Ha dado charlas en el Encuentro Internacional de Traductores Literarios (EITL), Colegio de México (Colmex), Universidad Intercontinental (UIC) y Feria Internacional del Libro de Bogotá (FILBO). Es miembro de la OMT (Organización Mexicana de Traductores), de la Asociación Mexicana de Traductores Literarios (AMETLI) y editora externa de Penguin Random House México. Durante diez años fue bailarina del Ballet Folklórico de México de Amalia Hernández.

 

 

 

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