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DE PINTORES

C12

DIÁLOGOS Y MONÓLOGOS
DE UN EXTRANJERO



CARLOS ROJAS GONZALEZ (1941 –2019) (*)

 

in memoriam

 “y se corría a ochenta kilómetros por hora hacia las luces que crecían poco a poco, sin que ya se supiera bien por qué tanto apuro, por qué esa carrera en la noche entre autos desconocidos donde nadie sabía nada de los otros”

Julio Cortázar, “Autopista del Sur”

 

“Un ciel de cuivre le couvre. Une ville de sucre lui rit. Que va-t-it faire? II ne fera fondre la ville. II ne pou-rra pas percer le cuivre”.

H. Michaux

PARÍS 1977-1980

Botas
zapatos
pies apresurados

Cabinas telefónicas repletas
tickets de metro usado
gente que no se habla

Todo esto bajo un cielo plomizo

París

Es primavera
y nieva sobre París
Lunes abril primero
cerrado por pascua dicen los mercados
¿dónde encontrar un pan?

Nieva sobre París en primavera
gente que corre buscando pan
cabezas enjabonadas por la nieve
(como si de pronto todo envejeciera)

En la cama
mi compañera y yo
nos arrancamos las canas que nos salen
con el placer de quien arroja de sí
un atado de años

antes de hacer el amor

Raspando las paredes
encontrarás los días
y cortando los días
tal vez a ti mismo

Pero detrás de ti quedan las paredes.

*****

 

“Y a Adán dijo: porque escuchaste la voz de tu esposa y te pusiste a comer del árbol respecto al cual te di este mandato: ¡No debes comer de él!, maldito está el suelo por tu causa. Con dolor comerás su producto todos los días de tu vida”

Génesis 2-3-17

 

En el séptimo día el hombre descansó
entonces descendieron las lúcidas serpientes
para enseñarnos cómo hacer el amor
pudimos disfrutar jugar al fútbol

Descubrimos que estábamos desnudos
y fue llamado el sastre
Estábamos descalzos
y vino el zapatero

Cuando él se despertó de su letargo
le sobraban palabras para no estar de acuerdo
y era tarde
habíamos inventado además la palabra.

 

 

(ODEÓN A LAS 20:30)

Contra las paredes
con el piso
reclínate
animal herido
Las frustraciones te definen
Ser
así nomás
escuchar tu música
¿sabe ud. barlovento?
y rasposa voz
muchas noches de insomnio
y no digamos
pero hasta el hambre parece enternecerse
cuando barlovento tierra de negras finas
salpica de fiesta tu soledad de extranjero
mendigo folklórico
quieres alzar la voz y los gallos te alcanzarán
como no allá en el llano
donde eras don pedro pedrito mi amor
y en tu arpa quisieras volar
y solo alcanzas las casas de enfrente
palomas de polución
y en tus ojos quiere haber lágrimas
y no te quedan
están todas gastadas

Pero te esperan muchas noches
tal vez hasta la muerte
hasta el último orgasmo
de vous chantez trés bien
y dirás bueno y harás alusión a otros tiempos
para sentirte importante
y a la mañana siguiente
solo tendrás la compañía del malestar
de una noche más gastada en tu vida
y volverán a ser las 8 y 30 p.m
y estarás en Odeón
con tu arpa y tu voz resfriada
mientras el propietario subirá los precios
cobrará las propinas
y te dará de cuando en cuando un trago
para templar la voz
como si nada.

 

 

EL HOMBRE DE LA ESQUINA

El hombre de la esquina
Se redobla el sombrero
pífia su pensamiento más allá de la esquina
alguien le comunica que puede estar lloviendo
se coloca el paraguas
un cuchillo le cruza la mirada
siente como una hormiga por adentro

Empieza a caminar
cambia de cuadra

El hombre de la esquina
no se pone sombrero
porque ya no hace sol
ha guardado el paraguas
porque no está lloviendo
y no tiene paraguas
y nunca va a la esquina.

  De Apuntes para conformar un texto,1990

 

                        COSAS

Cuando era niño le pregunté a un anciano
“dónde queda el amor y la felicidad”
me señaló un horizonte amplio
                                                interminable
luego sonrió y me dijo
“tendrás que atravesarlo dentro de ti mismo”.

 

 

  PALABRAS COMO SIEMPRE

Uno se levanta con la vida a cuestas
le pesan las horas que transcurrieron ayer
y le espera otro día
otra rutina del no saber cómo
del desencanto
se archivaron esos sueños de niño
esa infancia donde la madre leía cuentos fantásticos
donde los sueños se conciliaban cuando la bella que había sido bruja con una sola
                                                                                                buchada transforma al príncipe
al que hacía de bueno
en un pequeño cerdo
y uno temblaba
el miedo le restregaba las manos y esperaba
se protegía a sí mismo
y en el arandel de esas manos huesudas encontraba refugio

Ahora que se levanta el arandel no existe
las manos huesudas agotaron su forma

la bruja con una sola buchada borró lo que entonces teníamos.

 

 

 

PALABRAS DE OTRO TIEMPO

Porque de repente se te ocurrió marcharte
así
sin previo aviso
                        ni siquiera un ladrido
sobre el resplandor de la alfombra se deslizaba
                                                                        te deslizabas

con una timidez poco usual en ti
mientras yo recordaba toda la historia que habíamos tejido
que día a día a día íbamos rumiando
en esa solidaria soledad hombre/animal
te recordaba como a una gatita
                                    haciendo contorsiones
                                    (balletista aficionada al afecto)
esa relación que creamos los sujetos en apariencia diferentes
elaborando lenguajes que en realidad nos acercan
                                    nos coaligan
esa forma imperceptible o aparentemente imperceptible que nos llena
que niega la necesidad articulatoria entre ‘uno y otro’
pero más tarde
                                    ahora o entonces
mi impotencia de poder transformar esos ojos en algo vida
de poderte siquiera arrancar un ladrido
mientras tú te preparabas hacia el último suspiro
que solo ibas a entenderlo tú y a sentirlo yo

Escribo esto porque nuestra relación debe tener historia
o mejor dicho la historia necesita de nosotros
(alguien que escribe y una perra sin pedigrí
sin antecedentes
sin trascendencia alguna
que se llamaba como puta-gata francesa
minette).

 

 

  SIMULACIONES Y OFICIOS

El rigor de la palabra transgrede el tiempo
el espacio se transforma en aparentes voces

Un simple enunciado nos hace asumir algo extraño
                                                una ajena realidad

Por ejemplo ahora escucho a la Piaf
y no está cantando simplemente dice “por favor, póngame al
                                                            doctor”
y me obliga a introducir en un contexto que jamás me perteneció
aceptó un entorno lejano
                                    extraño a mí
                                                al espacio que considero mío

(jamás me pregunté/me preguntaron/si me interesaba Cocteau
pero ahora lo hago mío /lo acepto con todas las implicaciones
                                                las situaciones que su discurso exige)

El imperio de la palabra que destroza mi espacio
                                                irrespeta mi tiempo
                                                me ignora alevosamente
                                                me hace extraño a mí mismo
me transforma en una verdadera apariencia
una palabra que me simula realmente
y ni siquiera atino a leer mis indicios.

 

 

  EN TORNO AL ACOSO

Digo que admiro el mar
me pregunto ¿por qué?
Acaso por ese miedo de sal que me corroe
porque nunca pregunto ¿quién me espera?
¿cómo puedo admirar alguien que solo ruge?
que es dueño de sirenas que le cantan
que le dicen mentiras

Las ninfas se desatan amando en sus profundidades y él ignora
su rutina le impide
lo obnubila
solo sabe que debe acarrear agua hacia la playa
dejar al garete cuerpos abandonados
naves que algún día soñaron con llegar a su puerto
y él espera y sueña en su descanso nocturno que le está vedado

Cómo admirar a alguien designado incansable
obligado a correr tras de las olas
mientras yo me declaro libre de todos los acosos
lanzo por la borda preocupaciones /angustias
preparo mis aperos y voy al encuentro de mi libertad
atrás quedan los cuerpos desteñidos
ciudades del recuerdo que ya no las recuerdo
enfilo naves hacia donde quiero
recorriendo esos mundos que jamás he pensado –reales o imaginarios-

Retorno cuando quiero o cuando me doy cuenta
que partir es solo retornar desde la esquina.

 

 

  ESCRITOS PARA CORREGIR MAS TARDE

Todavía te veo por el boulevard Raspail
tomar el metro Denfert Rochereau
mientras la gente pasa sin darse cuenta
las mujeres que tejen su soledad
otros llenan crucigramas

(El metro es un taller absurdo)
Mirabas a los otros como si vieras a ti mismo
comenzabas a imaginar la historia
colocando los mínimos aditamentos
(un suculento plato de relatos donde todos estábamos invitados de una u otra manera
sin saberlo)
caminabas con tus piernas largas
París era tuya
te aguardaba
(una mujer en tu cama)

tu pluma y tu cuaderno únicas armas de tu oficio
te instalabas en un café de Saint Germain a comenzar la cosa
sin que nadie se dé cuenta
sin que nadie diga ese es Julio
allá al fondo está sentado Cortázar

reconstruyendo el mundo para todos.

*****

                                    1

Todo está marcado por el tiempo

(una cápsula que nos coloca donde
quiere)
los niños lloran
gritan
juegan
los jóvenes corren contra la vida
los amantes se desesperan
quieren saltar el tiempo
los hombres se instalan en el tiempo
lo aceptan
se limitan

Me pregunto ¿si la pasión no logra detener el tiempo?

                                    2

¿Dónde estoy yo?
si a cada paso alguien me persigue
si el espacio que respiro es ajeno
impuesto
si esas nubes que veo
alguien las colocó para mí
Si soy un ajeno de mí mismo

¿cómo realizarme?

 

 

   
* Carlos Rojas desarrolló una intensa actividad en el campo de la escritura como narrador, ensayista y poeta. Colaboró en revistas nacionales y extranjeras y publicó varios libros en los géneros que practica: Poesía: Provisional (España 1973. GAA Editores España); Un tiempo para decir; La anciana de la place d`Italie; Semiótica y Realidad, Orphrys, 1980, París; Entre Semiótica y Semiología, Puce, Quito, Ecuador; en 1988 publica (ediciones Uso de la Palabra de la Universidad Técnica de Babahoyo) el libro de narraciones titulado Discurso para ser leído cuando llegue el buen tiempo. En 1990 publica Apuntes para conformar un texto (Colección Metáfora, editorial El Conejo, Quito). Entre otros.

 

 

 

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