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C16

POEMAS

FABIAN GUERRERO (*)

Está allí, lo sé;
pero, ¿qué está haciendo?
Si ni siquiera se mueve. ¿Estás allí?

No estás temblando, ¿verdad?
¿Qué dices?
¿Por qué me urges de ese modo?
¡Ah, ya! Tomas aliento.
¿Por qué retrocedes?
¿Vuelves la cabeza en mi dirección?
¿Puedes verme?
¿Eres tú, en efecto?
Despacio, despacio...
No ahueques los labios, por favor.
Me pones nervioso. ¡Basta!
¿Por qué muerdes tu propio labio inferior?
En cualquier momento tu boca se abre,
y luego... apretar, desgarrar su humedad.
¿Quién dibujará, entonces, esos inútiles círculos
en mi pesada espalda?
Alguien viene, ¿oyes?
¿Qué le pasa?
¿Por qué no sostiene la punta de su hebra?

Las Partes (2006)

 

 

Tengo un gusano en la sien izquierda.
Y en cada ojo

                        Y en la garganta.
En la urna pélvica lo oigo gorgotear.
Hace su ronda en el ducto biliar
Y en el sexo.
Veo al gusano en lo que orino
Y lo huelo.
Ese gusano es ese gusano
Y no algo...
Una palabra
Las verdes redes
O el insomnio del viudo.

¿Podré alcanzarlo?

Vuelve la cabeza para asegurarse de su trance
Y en su pelo casi blanco de acordarse
Se reconoce cierta felicidad.

Zanja (2009)

 

 

Bajan despacio y en silencio.
No los gusanos,
Sino sus ganglios nerviosos, sus órganos excretores.
Es la noche y su espaciosa cavidad.
Están allí y describen órbitas circulares a su alrededor.
Perseveran.
El curso de la noche desagua en las cerdas del gusano.

La Víspera (2011)

 

 

Me fallan las palabras
Como a Dante
En el umbral del paraíso;
Aun así,
La que acude y se pierde en las aguas encalmadas
Es otra palabra.
No la que reitera lo que nunca sucedió
O la interrumpida;
Tampoco la que alberga el vientre de madera del silencio,
Sino otra.
La que busca encontrarse a sí misma,
Pero no alcanza a blasfemar o maldecir.
En vano, porque la muerte sucede en su momento.
Un temblor animal urge a no conceder más tiempo
A esa palabra.

A la que falla
A la que fue.

Justo antes de encontrar a ese inevitable y desbocado germen
En la mitad del corazón.

Cuándo el amor (2013)

 

 

Una cuerda ondea en la noche de árboles ensangrentados.
De estúpidos sueños.
Con su nudo irreversible nutre su triunfo:
El atractivo de un cuello, piensa.
El cuello del fluir azul continuo,
En tránsito. En ese cuerpo provisional.
La lucha de Perséfone contra su captor, diríase.
Que no es sino una atmósfera reñida consigo misma,
Aunque sabe que va a lo suyo.
Solo entonces experimenta una sensación de alivio,
De ingrávido aliento.
Sueña con peces muertos desplegándose en la noche.

El radiante guiño del insomne (2014)

 

 

Desde hace tiempo vivimos fuera de los cuentos:
Superfluos e insignificantes
Y llenos de insectos diminutos.
¿Era el mundo tan oscuro y desierto en aquella época?
¿Tenía el mismo sonido a hueco?
Lo cierto es que no solamente hemos sido sobrepasados por el tiempo,
Sino por los finales felices.
Porque ahora solo somos parte de las toneladas de plástico
Que flota en los océanos.
Un lamento antiguo y despiadado. Eso somos:
Seres rígidos
Y con la mirada muerta.
Ya no somos más del tamaño de los cuentos.

Ninguna cosa nacida (2015)

 

 

ES UN DÍA SIN NUBES, PERO AJENO.
Y no es cuestión de palabras en sí mismas,
sino de algo que todavía cuelga como un gajo.
¿O es el frío firmamento de una estrella pasada?
Graznido o un raspar que es sin voz
o la aglomeración que nos queda
por no haberlo dejado por escrito.
Habría sido mejor un cuerpo jamás visto o que no
tenga nombre y que se escape.
Dejarlo todo atrás ahora mismo:
nombres
lugares
y cosas;
Horderlin incluido
La Pasión Según San Mateo
y el mismo Viaje -tan terrible y luminoso-.
No es la ausencia de nubes en el día,
sino su angustia interior
su rencor
lo que nos come.
Como perro perdido.

Ardid (2019)

 

* FABIÁN GUERRERO OBANDO: Quito, 1959. Actualmente enseña Lingüística Textual y Escritura Creativa en la Facultad de Comunicación Social de la Universidad Central del Ecuador. Ensayos suyos han aparecido en diversas revistas y diarios nacionales e internacionales. Ha publicado las obras: Me separo me persigo (1995), Facticio ficticio (1998), Nexos Casuales (2001), El Viaje (2003), Las partes (2006), Zanja (2009), La víspera(2011), Cuándo el amor (2013), El radiante guiño del insomne (2014), Ninguna Cosa Nacida (2016), Invernada (Antología Poética, 2017), Ardid (2018) y Como la vida (2019 Ha sido invitado a varios encuentros de escritores y poetas, dentro y fuera del Ecuador. Consta en antologías nacionales y extranjeras. Parte de su poesía ha sido traducida al inglés, alemán, francés, griego e italiano. Dirige las revistas Digresiones y La Revista -lecturas, reflexiones, asombros-.

 

 

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