Traducción: Sandra Toro



Memory wanders the earth in this era
of pandemic and fear.
She whispers stories of past plagues,
reminds us of holocausts
and genocides,
tells us this too shall pass.

Memory tries to get our attention
with books, songs, graphs,
even humor, assures us
the friendly touch
we miss today will still
be there tomorrow.
But memory herself is exhausted,
battered by an onslaught
of mixed messages, history books
with missing chapters,
biased news reports
and self-proclaimed scribes.

She insists she's as timely as science
and hope, tries to take her seat
at the table of experts, get us to see her for who she is
at a time when she knows
she is needed as never before.

Listen to Memory calling. Ask
our elders for her tales
of pain and heroics,
kindness and relevance.

She will take your hand
if you give her yours.




La memoria deambula por la tierra en esta era
de pandemia y de miedo.
Susurra historias de pasadas plagas,
nos hace acordar de holocaustos y genocidios,
nos dice que esto también pasará.

La memoria trata de llamarnos la atención
con libros, canciones, figuras,
incluso con humor, nos asegura
que el contacto amistoso
que hoy extrañamos
mañana va a seguir ahí.

Pero la memoria también está exhausta,
Vapuleada por el asedio de
mensajes ambivalentes, libros de historia
con capítulos que faltan,
noticias tendenciosas
y escribas autoproclamados.

Ella insiste en que es tan oportuna como la ciencia
y la esperanza, trata de ocupar su lugar
en la mesa de expertos,
nos hace verla como lo que es
en un momento en que sabe
que se la necesita como nunca.

Escuchemos el llamado de la memoria. Pidamos
a nuestros ancianos que nos cuenten sus cuentos
de hazañas y dolor,
de bondad y relevancia.
Ella va a darles la mano
si ustedes le dan la suya.




This is a time when we
summon tears
that don't come,
grief lurking like the current
that pulls a body
beneath the waves.

This is a time when a smilem
ay not be a smile
even in translation
but a stand-in for where
our eyes would go if they were
open to a future tense.

Be afraid, very afraid: is the
mantra of those who
benefit from our despair.
Breathe, breathe Deep
whisper those
who have been here before.




Estos son tiempos en los que
invocamos lágrimas
que no llegan,
el dolor acecha como la corriente
que empuja un cuerpo
bajo las olas.

Estos son tiempos en los que una sonrisa
bien puede no ser una sonrisa
ni en traducción,
sino un sustituto por donde
irían nuestros ojos si
se abrieran a un tiempo futuro.

Tengan miedo, mucho miedo: es el
mantra de los que
se benefician con nuestra desesperación.
Respiren, respiren hondo
susurran los que
ya pasaron por esto.




I have heard people say this worldwide pandemic
is changing everything.
Is it?
And if it is changing everything
will it change me? Will it change you?

If it does change us, in what ways
will we be different?
If we survive, will we be more optimistic?
If someone we loved dies, more pessimistic,
resigned or angry?

This virus didn't come with concentration camps
or ovens,
killing fields or mass disappearances.
The images it leaves
won't speak to generations.

We may marvel at its silence and suddenness,
like the quick turn of a screw
on an 18th century pillory
or the way a single hateful taunt
can provoke a suicide.

If we are changed, let it be for the better.
Let it be forever.
Let us not fall into our old ways,
coaxed back to them
by forgetting.




Oigo decir a la gente que esta epidemia mundial
está cambiando todo.
¿Es así?
Y si está cambiando todo,
¿me cambiará?, ¿te cambiará?

Si nos cambia, ¿en qué sentido va
a hacernos diferentes?
¿Vamos a ser más optimistas si sobrevivimos?
¿Y si se muere alguien que queremos, más pesimistas,
resignados o amargos?

El virus no vino con campos de concentración
ni con hornos,
ni con campos de exterminio ni con desapariciones en masa.
Las imágenes que deja
no van a hablarles a las generaciones futuras.

Puede ser que nos asombremos de su silencio y su velocidad,
como ante el giro rápido de un tornillo
de una picota del siglo XVIII
o la manera en que una sola burla
odiosa puede provocar un suicidio.

Si nos cambia, que sea para mejor.
Que sea para siempre.
Que no caigamos en nuestras viejas costumbres,
persuadidos de volver a ellas
por el olvido.




Yeast and flour have vanished
from my grocer's shelves.
They say bakers are making
a lot of bread these days:
anxious hands kneading
our tension into dough.

Its scent lifts touch until
it fills a room,
pushing away any
threat to the lives
we make for ourselves
and those we love.

Those who knit clicktheir
needles and those
who garden dip their hand
sin soil. Who knows
how many socks and scarves
will come from this time of crisis?

I wonder what men are doing
to manage their fears
now that the gyms and bars
are closed
to say nothing of brothels
and private clubs.

Will this time of exceptionality
really have been exceptional?
Will it leave a closeness in its wake
or will we have taken
a step back in our Mars and Venus
struggle to know each other?




La harina y la levadura volaron
de los estantes del almacén.
Dicen que en estos días
se está haciendo mucho pan:
manos nerviosas que estrujan
las tensiones en la masa.

De ese contacto sube un aroma
que llena las habitaciones,
apartando toda
amenaza a nuestras vidas
y a las vidas
de los que amamos.

Las que tejen hacen repicar las
agujas y las que trabajan el jardín
hunden las manos
en la tierra. Quién sabe
cuántas medias y bufandas
quedarán de esta época de crisis.

Me pregunto qué hacen los hombres
para controlar sus miedos
ahora que están cerrados
los gimnasios y los bares
por no decir los burdeles
y los clubs privados.

¿De veras habrá sido la excepción
este momento de excepcionalidad?
Dejará una inmediatez como secuela
o habremos dado un paso atrás
en nuestra lucha de Venus y Marte
por conocernos?




Making my way across the debris field
separating sleep from
the high desert landscape of my day,
I ask myself the questions
that also plagued me yesterday:
Am I afraid? Will I venture outdoors?
Who should I call
and what can I do for those
more vulnerable than I?

I have no answers for these questions,
at least none that can flatten
the graph line of my anxiety,
help me feel better tomorrow
than today
or with more hope for rapid recovery.
There's still the persistent sniffle
released by Cottonwood seeds
carried on spring winds.

I ask my lungs if they are working
as they always have,
expanding and contracting
to a troubled beat.
I wonder if their effort is new
or familiar to a place
that only exists
in the perfect storm
of my invention.

One cup bleach to a gallon water,
one-part dread to two of calm,
more reason than fear
or fear than reason,
depending on the headlines,
most of which I know
I cannot not take as absolute truth
but must mix with a healthy dose
of critical thought.




Abriéndome paso entre los escombros
mientras separo el sueño
de mi paisaje diurno del desierto alto,
me hago las mismas preguntas que
me acosaron ayer:
¿Tengo miedo? ¿Me aventuraría afuera?
¿A quién llamaría?
¿Y qué haría por los que son
más vulnerables?

Para esas preguntas no tengo respuestas,
por lo menos ninguna que vaya a aplanar
la curva de mi nerviosismo,
que me haga sentir mejor
mañana que hoy
o con más esperanza de una recuperación rápida.
Todavía persiste el estornudo
por las semillas de álamo
que trae el viento en primavera.

Les pregunto a mis pulmones si andan
como siempre,
expandiéndose y contrayéndose
a un ritmo trabajoso.
Me pregunto si ese esfuerzo será nuevo
o lo normal para un lugar
que solamente existe
en la tormenta perfecta
de mi invención.

Una taza de lavandina en medio balde de agua,
una parte de miedo en dos de calma,
más cordura que miedo
o más miedo que cordura,
según los titulares,
la mayoría de los cuales ya sé
que no puedo tomar como una verdad absoluta
sino que debo mezclar con una sana
dosis de reflexión.




Hong Kong's zoo, closed
since the virus struck,
finally provides the intimacy
Ying Ying and Lee Lee need
to mate in peace.

Fourteen long years
their handlers
have urged them
to take advantage
of this moment

that comes only once
every twelve months,
confounding those
cognizant of the pandas'
hormonal peaks.

Their balloon-like bodies
do not find it easy.
Training films and other aids
have failed at demonstrating
the required positions.

The pandas have become
vulnerable to extinction
as some of us are vulnerable
to the virus that's given them
this new found freedom.

Deterrent to humans, window
of opportunity for pandas:
the world's creatures
accommodate ourselves
to a different time.




El zoológico de Hong Kong, cerrado
desde que nos invadió el virus,
por fin aporta la intimidad
que Ying Ying y Lee Lee necesitaban
para aparearse en paz.

Catorce largos años
sus cuidadores
los exhortaron
a aprovechar
el momento

que ocurre una sola vez
cada doce meses,
desorientando a los
que saben de los picos
hormonales de los pandas.

A sus cuerpos como bolas
no les resulta fácil.
Tutoriales y otros recursos de apoyo
fracasaron en la demostración
de las posiciones requeridas.

Y los pandas se hicieron
vulnerables a la extinción,
como algunos de nosotros al
virus que a ellos les da esta libertad
recién descubierta.

Disuasión para los humanos, ventana
de oportunidad para los pandas:
las criaturas del mundo
nos adaptamos
a un tiempo distinto.




Will we wake to the same blue sky,
these canyons displaying a palette
as rich in oranges and mauves,
wild grasses tickling my skin
as they do now?

Will the loaves I take from the oven
taste the same,
their pungency filling the air
with warmth
and sustenance?

Will your eyes smile as they did,
the skin around them
crinkling into lines of joy
mapping all the years
we've loved?

Will we argue the same topics
with equal passion
and conviction,
receive the same answers
to the same questions?

Something will have to be different,
mean what it never meant
Some palpable sign to tell us
we've come through.




¿Vamos a ver el mismo cielo azul al despertarnos,
Estos cañones que despliegan una paleta
tan rica en naranjas y malvas,
el pasto silvestre haciéndome cosquillas en la piel
como ahora?

¿Las hogazas que saco del horno
van a tener el mismo sabor,
su olor penetrante llenará el aire
de calidez y sustento?

¿Tus ojos sonreirán como antes
con la piel alrededor arrugándose
en líneas de alegría
trazando el itinerario de todos
los años que nos amamos?

¿Vamos a discutir los mismos temas
con idéntica pasión
y convicción,
a recibir las mismas respuestas
para las mismas preguntas?

Algo va a tener que ser distinto,
significar lo que antes nunca
había significado. Algún
signo palpable que nos diga
que lo superamos.




Preteen Johnny begs for ContraVirus,
the videogame with variations.
He can install the program
for Spanish Flu, Zika
or COVID-19
though all the cool kids
play the latter.

Sister Jenny wants Coronavirus
Nurse Kit
with its miniature alcohol swabs,
facemasks and gloves.
She will minister to her dolls,
keeping them safe
until the danger passes.

If these children of the future
still play blue or pink,
their games of choice
gendered as all infected lives,
this crisis will have taught us
nothing about pandemics
or anything else.



Johnny, el prepúber, pide ContraVirus,
el videojuego con variaciones.
Se puede configurar el programa
para gripe española, Zika
o COVID-19,
pero los chicos con onda
juegan al último.

Jenny, la hermana, quiere el equipo
de enfermera para coronavirus
con sus toallitas con alcohol,
barbijo y guantes en miniatura.
Va a atender a las muñecas y
a protegerlas
hasta que pase el peligro.

Si estos chicos del futuro todavía
juegan a sus juegos preferidos
en celeste o rosa, con género,
como todas las vidas infectadas,
esta crisis no nos va a haber enseñado
nada acerca de las pandemias
ni de ninguna otra cosa.



We are learning a new language,
virtual pronunciation
we practice daily

absent the spoken word
in this era
of discordant isolation.

We have time, all the time
in the world
until we have none.

If the pandemic moves
in spiral,
all the graphs are wrong.

All the statistics beliefs
we hardly remember
as the virus comes to stay.

To learn to think in spiral
means ridding ourselves
of arrogance:

We are no safer than, no better
than, no whiter
or more citizen than.

Divesting ourselves of covert pride
we move up with the spiral
to inhabit a wiser place.




Estamos aprendiendo un idioma nuevo,
cuya pronunciación virtual
practicamos a diario

a falta de la palabra hablada
en esta era
de aislamiento discorde.

Tenemos tiempo, todo el tiempo
del mundo
hasta que no quede más.

Si la pandemia avanza
en espiral,
todos los gráficos están equivocados.

De las convicciones estadísticas
apenas nos acordamos
cuando el virus llega para quedarse.

Aprender a pensar en espiral
quiere decir deshacerse
de la arrogancia.

No somos más sanos, ni mejores,
ni más blancos,
ni más ciudadanos que.

Despojándonos del orgullo encubierto
subimos con la espiral
a habitar lugares más sabios.




Yesterday looks different
now that today
has its hands
around our throats.

Tomorrow dissolves
in a haze
of what ifs, its image
pulsing through our veins.

Today looms larger than life
or death, its chorus
of cleaning instructions
devouring time.

Trap a minute or two
to look in the eyes
of those you love and
tell them yes.




El ayer parece distinto
ahora, que el hoy
tiene las manos
apretándonos la garganta.

El mañana se disuelve
en una bruma
de “qué pasa si”, y su imagen
nos late en las venas.

El hoy se vislumbra más largo que la vida
o la muerte, con su coro
de instrucciones de limpieza
comiéndose el tiempo.

Apresá un minuto o dos
para mirar a los ojos
a los que querés y
decirles sí.



Margaret Randall (New York, 1936) es poeta, escritora, fotógrafa, militante feminista y activista social. Es autora de más de 120 libros de poesía, ensayo y historia oral. Entre las colecciones de poesía más recientes de la autora están: Their Backs to the Sea (2009); As If the Empty Chair / Como si la silla vacía; She Becomes Time; About Little Charlie Lindbergh and other Poems¸ The Morning After: Poetry and Prose for a Post-Truth World, y Contra la atrocidad(todos publicados por Wings Press). En 2018 salió su poesía seleccionada, reunida en el libro Time's Language: Selected Poems 1959-2018, seleccionado y editado por Katherine M. Hedeen y Víctor Rodríguez Núñez (Wings Press, San Antonio, Texas). Randall vivió en América Latina (México, Cuba y Nicaragua) por 23 años. Ha sido recipiente de la Medalla de Mérito Literario (otorgado por Literatura en el Bravo, Chihuahua, México), el Premio "Poeta de Dos Hemisferios" (otorgado por Poesía en Paralelo Cero, Quito, Ecuador), y la Medalla Haydée Santamaría (entregada por Casa de las Américas, La Habana, Cuba). En mayo de 2019 la Universidad de New México le confirió el Doctor Honoris Causa en Letras. Para más información acerca de Margaret Randall y su obra, visitar su página web: http://www.margaretrandall.org

** Del libro Starfish on a Beach: The Pandemic Poems / Estrellas de mar sobre una playa: los poemas de la pandemia (Editorial Abisinia de Buenos Aires / Editorial Escarabajo de Bogotá, edición bilingüe con traducciones de Sandra Toro, julio de 2020.